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Andalucía

40 muertos y 13 heridos en la UCI: Emergencias baraja trocear los vagones del Alvia ante la dificultad de acceso de la grúa

La Guardia Civil cree que allanar el camino para que las grúas lleguen a la zona del desastre puede alargarse hasta el miércoles.

Más información: En la zona cero del choque de trenes de Adamuz: "Para poder sacar a los vivos hemos tenido que empujar a los muertos"

Adamuz (Córdoba)
Publicada

Las claves

El accidente ferroviario en Adamuz ha dejado 40 muertos y más de 150 heridos, con 13 personas en la UCI.

Las labores de rescate se complican debido a la dificultad para acceder a los vagones caídos por un terraplén, por lo que se estudia trocear el tren para retirarlo.

La investigación apunta a una posible rotura de la vía y defectos en la soldadura como causas del descarrilamiento del tren de Iryo, que luego colisionó con un Alvia.

Las autoridades descartan el exceso de velocidad como causa del accidente y destacan la colaboración institucional en la gestión de la emergencia.

La localidad de Adamuz seguirá viviendo unos días aciagos porque aún continúan personas fallecidas debajo de los vagones 1 y 2 del tren Alvia que viajaba en dirección a Huelva.

En concreto, se trata de los que cayeron por el talud de cuatro metros tras el accidente que ya se ha cobrado 40 vidas y más de 150 heridos, 13 de los cuales permanecían anoche en la UCI.

El presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, alertó durante su última comparecencia en la caseta municipal de Adamuz, que el acceso de la maquinaria para levantar esos dos vagones "va a ser muy lenta" por los problemas de acceso.

Desde la Guardia Civil confirman a EL ESPAÑOL que el allanado de camino de las grúas hasta la zona del desastre puede alargarse hasta el miércoles. De ahí que se esté barajando la posibilidad de trocear el tren y elevarlo por partes.

Juanma Moreno se ha mostrado pesimista al respecto. "Va a haber que retirar mucho material para poder levantar esos vagones, que es donde podrían encontrarse más ciudadanos fallecidos".

De hecho, Adif está planteando medidas alternativas para poder evacuar los vagones, como habilitar una grúa más pesada, que ya se está empezando a montar.

Los técnicos han conseguido rescatar fallecidos de esos dos vagones, donde se tiene constancia de que viajaban 53 viajeros, pero hay zonas muy opacas.

Tras varios chequeos, los técnicos han decidido que no se puede continuar con los trabajos sin la introducción de esa maquinaria pesada que facilite la elevación de los vagones.

Desde la Junta confían en que el proceso se culmine lo antes posible, sobre todo por la ansiedad que están sufriendo los familiares de las personas que aún no han sido localizadas.

Respecto al otro tren Iryo, está previsto que en las próximas horas se acometa la retirada de los dos últimos vagones con otra grúa y se intentará apuntalar, además, el penúltimo para evitar que se produzca un vuelco, según informó la Junta en un comunicado.

Tras esta operación, se desbloqueará el acceso por las vías para que una segunda grúa acceda al tren Alvia y pueda llevarse a cabo su retirada. De hecho, a última hora de este lunes se incorporó a las labores la maquinaria y el personal de Tragsa solicitados y han empezado los trabajos encomendados.

La investigación

Sobre el terreno, la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) sigue investigando las causas de esta tragedia y qué pudo ocurrir en esos 20 segundos entre los que descarriló el tren de Iryo y colisionó con el Alvia de Renfe.

Esta especie de CSI ferroviario, ya está recabando datos sobre el terreno. Todo apunta a que la clave está en la rotura de una soldadura y el cambio de aguja que pudo provocar el descarrilamiento del tren de Iryo, según ha podido saber EL ESPAÑOL-Invertia.

Los investigadores han descubierto que una junta defectuosa creaba una separación entre las secciones del raíl que se ensanchaba a medida que los trenes continuaban circulando por la vía, según explica Reuters. Algo que el peso del tren Iryo podría haber agravado, señalan las fuentes.

El ministro de Transportes, Óscar Puente, explicó al respecto que no sólo hay una rotura, sino que hay muchas más a lo largo de 200 o 300 metros de vía.

Por tanto, según detalló en una entrevista en La Sexta, la imagen de la Guardia Civil que ha trascendido es sólo la primera de una serie de fracturas, y que no se sabe aún si es una causa o una consecuencia del accidente.

No obstante, horas después del suceso dijo que era "todo muy extraño". El tren de Iryo que descarriló había sido revisado el pasado 15 de enero, hace tan solo cuatro días, y se fabricó en 2022.

El presidente de Renfe, Álvaro Fernández, precisó en su comparecencia que el intervalo de tiempo entre un tren y otro, que se cruzaban en sentido contrario, "ha sido de 20 segundos y, por lo tanto, es imposible que actúe el frenado de emergencia".

El suceso se produjo a las 19:45 horas de este domingo cuando un tren de Iryo que recorría la línea de Alta Velocidad Málaga-Madrid descarrilaba. Lo hacía en los desvíos de entrada de vía 1 de Adamuz, invadiendo la vía contigua. En concreto, los vagones 6,7 y 8 se salían de los raíles y el último volcaba.

Por la otra vía circulaba un Alvia de Renfe que realizaba la ruta Madrid-Huelva, que impactaba contra el otro tren, lo que provocó que sus dos primeros vagones cayesen por el terraplén adyacente, de cuatro metros.

Este lunes, en una entrevista en la Cadena SER, el presidente de Renfe descartó que el accidente ferroviario se deba a un exceso de velocidad.

Uno de los trenes afectados circulaba a 205 kilómetros por hora y otro, a 210. Ambos por debajo de la velocidad límite en ese tramo concreto, de 250 kilómetros. La alta velocidad en España puede ir a 300 kilómetros de velocidad.

Aunque ha evitado especular sobre las razones, el presidente de Renfe apuntó a un fallo del material -o del tren o de la infraestructura-, ya que el sistema de seguridad y señalización activo en esa línea, el LZB, está diseñado para evitar errores humanos.

"Se conocerá la verdad"

En la misma caseta municipal, donde aún quedaban las mantas con las que se taparon este domingo por la noche los heridos que llegaron en masa, Pedro Sánchez prometió que se conocerá "la verdad".

"El tiempo y el trabajo nos darán la respuesta". También que con "absoluta transparencia", la pondrá en conocimiento de la opinión pública.

A última hora de la tarde, compareció el presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, para dar el pésame a los familiares de los fallecidos y presentar sus respetos.

No obstante, lamentó no haber recibido ninguna información sobre el accidente por parte del Gobierno como jefe de la oposición, "ni directa ni indirectamente". "La información que tengo es por la Junta de Andalucía y a través de los medios", aseguró.

Por su parte, el ministro de Transportes, Óscar Puente, sí agradeció al presidente de la Junta de Andalucía la colaboración institucional y dijo tener "cero reproches" al respecto. "No puedo decir otra cosa que chapó", declaró desde el lugar de la catástrofe.

Todo ello cuando ya caían las temperaturas en Adamuz, que se preparaba para pasar otra noche complicada porque, con total seguridad, aún hay ciudadanos fallecidos sobre el terreno.