Petardos y demás pirotecnia lista para encenderse.

Petardos y demás pirotecnia lista para encenderse. EP Sevilla

Andalucía

La batalla contra los petardos en Andalucía: de la petición de prohibición de los animalistas a la regulación municipal

Las principiales ciudades de la comunidad legislan la pirotecnia, aunque luego la realidad es más ruidosa que la norma.

Más información: La Policía Local interviene más de 10.600 petardos vendidos a menores en bazares cercanos a colegios de Sevilla

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Cada Navidad se repite la polémica: petardos sí o no. Para quienes tienen mascota, es una negativa rotunda; muchos otros están a favor. Pero, ¿qué dice la normativa?

La realidad es que los ayuntamientos de Andalucía regulan el uso de pirotecnia. En Navidad y en cualquier época del año. Hay ciudades de la comunidad que lo prohíben y otras donde la normativa es más laxa.

Capitales de provincia y grandes municipios, como Jerez de la Frontera, recuerdan que el incremento del uso de petardos y fuegos artificiales obliga a extremar el control y la vigilancia policial.

En Almería, la ordenanza municipal de protección contra la contaminación acústica establece que cualquier uso de petardos, cohetes, tracas o artificios pirotécnicos por particulares en la vía pública o en espacios al aire libre requiere autorización municipal previa.

Esta exigencia se extiende también a concentraciones o manifestaciones. Los espectáculos pirotécnicos que no estén organizados por el propio Ayuntamiento deben contar igualmente con licencia y cumplir las condiciones previstas para actividades ocasionales o extraordinarias, con sanciones graduadas según los niveles de ruido alcanzados.

Cádiz

En la provincia de Cádiz, el Ayuntamiento de Jerez prohíbe la venta de material pirotécnico a personas bajo los efectos del alcohol o las drogas, así como en establecimientos que carezcan de licencia municipal o gubernativa, de acuerdo con la normativa estatal y la ordenanza local de Policía y Buen Gobierno.

La regulación distingue además por edades: los artículos de categoría F1 pueden venderse a mayores de 12 años, los F2 a partir de los 16 y los F3 solo a mayores de 18. El disparo o manipulación de cohetes y artificios está sujeto a autorización municipal y a medidas de seguridad para evitar accidentes y molestias.

La capital gaditana advierte de sanciones de entre 600 y 3.000 euros por el uso indebido de estos artefactos, recordando que solo pueden adquirirse en establecimientos autorizados y utilizarse con permiso municipal.

La Policía Local y otros cuerpos de seguridad controlarán el cumplimiento de la normativa, con incautación del material en caso de venta ilegal y apertura de expedientes sancionadores.

En Córdoba, el Ayuntamiento prohíbe el uso de pirotecnia sin autorización y clasifica las infracciones en leves, graves y muy graves. Las multas oscilan entre 100 y más de 600.000 euros, en función de la gravedad, e incluyen medidas adicionales como la incautación del material, el cierre temporal de locales o la retirada de licencias.

Granada aplica la normativa autonómica que regula la venta, almacenamiento y uso de artificios pirotécnicos clasificados en las categorías 1, 2 y 3. En la provincia de Huelva, varios municipios han optado por bandos municipales para limitar el uso de petardos durante las fiestas.

En la capital, un bando aprobado el 15 de diciembre restringe su utilización a las franjas de 22.00 a 02.00 horas los días 24 y 31 de diciembre, mientras se tramita una ordenanza permanente. La medida se acompaña de la campaña ‘Huelva celebra con respeto’ y de recomendaciones para optar por pirotecnia de bajo impacto acústico.

Jaén permite únicamente petardos de pequeña entidad en fechas concretas y con restricciones horarias, mientras que Málaga apela a la responsabilidad ciudadana y limita su uso a zonas alejadas de áreas residenciales, recordando la prohibición de la venta ambulante o a menores.

En Sevilla, la ordenanza municipal prohíbe con carácter general el uso de artificios pirotécnicos por particulares, con excepciones muy concretas durante las fiestas navideñas y con franjas horarias de silencio obligatorias.

En muchos municipios, se quejan desde asociaciones maximalistas, no se cumplieron las limitaciones. Asociaciones como Pacma piden, de hecho, la prohibición total de la pirotecnia.

Sea como fuere, la tradición no para. De hecho en ciudades como Sevilla va a más, como se pudo comprobar la pasada Nochevieja en zonas como el Pumarejo, en el Centro. Hasta bien pasada la 1 de la mañana sonó la pirotecnia. Como en muchos otros puntos de la comunidad.