F. J. Cristòfol Inma León

Tras las elecciones primarias del pasado domingo en el PSOE-A, la salida de Susana Díaz de la primera fila del escenario político podría estar más cerca. Este viernes, ella y el candidato electo de los socialistas andaluces, Juan Espadas, se verán las caras para pactar una salida suave de ésta. El objetivo es evitar la gestora que planea imponer Ferraz hasta que se celebre el congreso regional, previsto para final de año, después del federal. Dicho de otro modo: Sánchez no quiere una bicefalia -Espadas candidato y Díaz como líder de la filial- en la delegación andaluza.

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Según confirman a EL ESPAÑOL fuentes del entorno de Juan Espadas, desde inicios de esta semana se han ido produciendo contactos entre uno y otro oponente. Estas fuentes advierten de que "la reunión no será necesariamente dura": "Ninguna de las dos candidaturas estamos mandando mensajes de guerra. Al contrario".

De este modo, lo que "podría haberse convertido en un choque de trenes" podría tornarse una transición "muy tranquila". Aunque ya anunció la propia Susana Díaz que iba a echarse a un lado porque descartaba presentarse a la reelección como secretaria general, desde Ferraz no las tenían todas consigo, al no dimitir de su cargo tras perder las primarias y pretender continuar hasta final de año.

Díaz vino a decir que las prisas, en este sentido, no son buenas, pero el pasado lunes el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, lanzó un mensaje claro: "La militancia ha hablado de forma contundente" -en relación con el 55% de votos a favor de Espadas-.

Por ello, desde la noche electoral, planeaba la sombra de una gestora encaminada a evitar a toda costa algo que históricamente ha sido nefasto para los socialistas, la bicefalia. No obstante, Díaz insistió en que no la veía necesaria porque no iba "a estorbar", una frase que quiso dejar sellada al darle un abrazo a Espadas delante de los medios de comunicación.

El grupo parlamentario

También, según el equipo que ha acompañado a Juan Espadas en la campaña, en la reunión se abordarán temas relacionados con el grupo parlamentario, del que Susana Díaz es presidenta, y el relevo necesario en los órganos del partido.

Un día después de su triunfo, en una entrevista en Onda Cero, Espadas señaló que Díaz dejaría de liderar el grupo para que "esta estrategia dependa de esta candidatura". Sin embargo, la expresidenta de la Junta no se esperaba este cambio tan pronto. Dio a entender que ahora comenzaría un periodo transitorio que, parece ser, no durará mucho.

Desde la nueva cúpula del PSOE andaluz la visión interna es sencilla: hay que preparar al partido para un congreso regional tranquilo, de unidad y que afiance el cambio de rumbo. El cónclave de finales de año debe encumbrar al vencedor y a todos los que le han sido fieles en el camino de las primarias.

Estos días han sido intensos, no tanto para Espadas como para su equipo. El alcalde de Sevilla ha dejado en manos de los suyos todos los contactos internos. Esta semana, Espadas ha estado en París y ha mantenido una agenda exclusivamente municipal. Ahora le toca dedicar tiempo a dirigir el partido y a participar en actos del mismo.

Así, en una muestra del amplio respaldo con el que cuenta desde Ferraz, el domingo estará en un acto junto a José Luis Ábalos. Se trata de una ponencia del 40º Congreso Federal del PSOE y que contará con la portavoz socialista en la Asamblea de la Comunidad de Madrid, Hana Jalloul; la diputada europea Lina Gálvez y el delegado del Gobierno en Galicia, José Manuel Miñones.

El acto, además, parece hecho a medida de Espadas: se celebrará en Sevilla y tendrá como eje conductor el municipalismo, uno de los mantras repetidos durante los últimos días de campaña.

Ángeles Férriz

Otro de los nombres que, sin duda, estará sobre la mesa en la reunión será el de Ángeles Férriz. Este "animal político" (como la definió el histórico socialista Gaspar Zarrías), ha sido alcaldesa de La Carolina, en Jaén, y también ha sido vicepresidenta de la Diputación. Jaén siempre ha estado en el lado de los ganadores en el PSOE andaluz y ha sido una federación piña.

El nombre de Férriz, diputada autonómica, es el elegido por Juan Espadas para dar un importante lavado de cara al grupo parlamentario. El actual portavoz, José Fiscal, dejaría su cargo en las próximas semanas para cedérselo a ella. Este sería el primer paso de una reconversión necesaria para hacer visible el cambio tan anunciado.

Su nombre sonó en un principio como sucesora de Susana Díaz, pero finalmente ha estado al lado de Espadas coordinando todos los actos de campaña. Ha sido uno de sus principales apoyos y, sobre todo, ha sido el punto de contacto con los militantes y las agrupaciones locales.