El vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín.

El vicepresidente de la Junta de Andalucía, Juan Marín. Junta de Andalucía

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Andalucía está preparada si fracasa el estado de alarma: control al turismo y desescalada por tramos

La Junta asegura que "sí tiene un plan B" para la desescalada. La Consejería de Salud ya está dispuesta para asumir el mando único.

5 mayo, 2020 02:52
Sevilla

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El vicepresidente de la Junta y consejero de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local, Juan Marín, garantiza que el Gobierno de Andalucía está preparado para "asumir el mando" a partir del 10 de mayo, si finalmente no sale adelante la nueva prórroga del estado de alarma que solicitará el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, el miércoles en el Congreso de los Diputados.

En su comparecencia de este domingo tras la videoconferencia de líderes autonómicos, Juanma Moreno, presidente de la Junta, coincidió con otros presidentes regionales, como Alberto Núñez Feijóo, al cuestionar la prórroga del estado de alarma anunciada por Sánchez a partir del próximo 10 de mayo y pidió “un debate riguroso”. Es más, dijo que lo razonable sería que a final de mayo o a principios de junio "el estado de alarma ya no estuviera". 

Sin embargo, Marín defendía este lunes que la Junta "sí tiene un 'plan B'" para la desescalada y que está preparada para cualquier escenario. Incluso, basándose en fórmulas legales como la Ley de Emergencias de Sanidad Pública y la Ley General de Salud Pública (14/1985), el Gobierno regional podría firmar una orden de confinamiento para los andaluces, según han informado a EL ESPAÑOL desde la propia Vicepresidencia.

Así, la desescalada sería por sectores y tendría la potestad para evitar la llegada masiva de turistas, a través de esta vía de emergencia sanitaria a unas semanas de que comience la temporada estival. De hecho, las citadas fuentes recuerdan que la apertura de las playas es competencia municipal.

El ejemplo de Murcia

Este mismo portavoz pone como ejemplo lo que hizo el Gobierno de Murcia un día antes de que el Gobierno decretara el estado de alarma al ver que sus zonas costeras se llenaban de turistas nacionales: decretó el confinamiento de 500.000 personas en los municipios de Águilas, San Javier, Los Alcázares, Mazarrón, Cartagena, La Unión y San Pedro del Pinatar.

"Creemos importante decirle al conjunto de los andaluces que Andalucía está preparada para asumir el mando el 10 de mayo si no hay prórroga del estado de alarma", apuntó el vicepresidente regional. "Andalucía sí tiene un plan B y el consejero de Salud, Jesús Aguirre, asumiría el mando único", aseguró Marín en su comparecencia este lunes tras la reunión del gabinete de crisis de la Junta.

Sobre su propio plan para la desescalada, Marín precisó que no coincide con el del Gobierno central y lo enviarán al Ministerio de Sanidad el próximo miércoles. En esta línea, lamentó "la incertidumbre y el nivel de improvisación" del Ejecutivo. Así se refería a la publicación en el BOE, este domingo, de las normas para abrir los primeros comercios sólo unas horas después.

Además, pidió explicaciones al ministro de Sanidad, Salvador Illa, sobre esa posible desescalada por zonas sanitarias en Cataluña: "Las negociaciones bilaterales entre el Gobierno y una Comunidad no pueden ser la vía para aplicar criterios de desescalada". Cabe recordar que Andalucía también reivindica que la vuelta a la normalidad se lleve a cabo por distritos sanitarios y no por provincias como planteó en un principio el Gobierno.

Sus argumentos

En su comparecencia, Marín volvió a defender los argumentos para acelerar la vuelta a la normalidad en la región. En estos momentos, 25 de los 33 distritos sanitarios con los que cuenta Andalucía cumplen con "todos los requisitos sanitarios" para avanzar en la desescalada.

"Tenemos más de 30.000 camas disponibles y una proporción de menos de diez positivos por cada 100.000 habitantes", remarcó Marín. El número dos de la Junta dejó claro que en el plan de transición que enviará el miércoles al Ministerio incluye un seguimiento epidemiológico o el mantenimiento de los circuitos hospitalarios para los pacientes que han dado positivo en Covid y para los que no.

La región cuenta también con un stock de material sanitario para, al menos, ocho semanas ininterrumpidas, además del que se está comprando, para estar preparados ante un posible nuevo brote el próximo otoño.