Varias comunidades se han expresado en contra de la decisión de Sanidad de modificar el criterio de distribución de la vacuna de la Covid de Pfizer, que dará más dosis a los territorios que han administrado más vacunas, una medida que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, considera "un absoluto error". También el lehendakari Iñigo Urkullu cree que es "injusto".

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España va a recibir menos vacunas de las esperadas en un principio, en concreto un 56% menos. La razón es que la farmacéutica va a realizar modificaciones en el proceso de fabricación con el objetivo de aumentar la producción, lo que afectará "temporalmente" a los envíos, y provocará "fluctuaciones" en los pedidos desde finales de enero hasta principios de febrero en toda Europa.

En concreto, el ministro de Sanidad, Salvador Illa, explica que España recibirá la próxima semana el 56% de las dosis de Pfizer previstas -lo que supone 205.725 dosis en lugar de 360.000-. 

Eso ha llevado al Gobierno a tomar la decisión de repartir primero más dosis a las comunidades que han administrado más vacunas, para tratar de garantizar que se complete el ciclo de vacunación y no haya personas que se queden sin recibir la segunda dosis. Un "ajuste" que no afectará a que el reparto siga siendo "equitativo", según el ministro.

Sin embargo, esa decisión afectará a algunas CCAA, como Madrid o el País Vasco, que en vez de administrar todas las vacunas, decidieron guardar parte de las dosis para garantizar la segunda inoculación de quienes ya la hubieran recibido. 

En ese sentido, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha arremetido contra la decisión de Illa, y ha calificado de "absoluto error y falta de respeto a todas las personas que están trabajando en la consejería de Sanidad, los técnicos sanitarios y para los ciudadanos de Madrid" que el Gobierno central quiera cambiar "las reglas del juego".

"Nosotros respetamos el trabajo que hace cada Comunidad Autónoma y cada una ha considerado hacer la vacunación de una manera. La nuestra era ir a los más débiles y a los sanitarios guardándonos una segunda dosis porque al haber tan pocas nos garantiza que no se pierda el efecto", ha argumentado.

La presidenta regional ha añadido que "además, Pfizer dice que durante unos días va a tener dificultades" y se desconocen los motivos, algo que va a "afectar gravemente a Madrid". "Yo no sé qué más tiene que ocurrirnos en Madrid desde el punto de vista sanitario para que no se nos ayude", ha lanzado.

También ha hecho alusión a la problemática de las vacunas el popular Jaime De Olano, quien ha reclamado a Illa una alternativa al anuncio de Pfizer sobre la merma del 56% en la llegada de las dosis durante los próximos días: "El ministro no ha facilitado ni la información ni tiene un plan B ante la ausencia de vacunas que se va a producir", ha dicho el vicesecretario de Participación del PP.

"Una decisión injusta"

Por su parte, el lehendakari, Iñigo Urkullu ha afirmado que modificar el modo de repartir las vacunas entre las comunidades autónomas para garantizar la segunda dosis en aquellas que "no han hecho previsión" sería una decisión "injusta para Euskadi".

"Llevaría a tener que denunciar una carrera alocada por vacunar 'a cualquier precio', que se ha demostrado ineficaz y peligrosa", ha advertido Urkullu, al tiempo que ha añadido: "Mientras sigan existiendo exclusivamente vacunas de dos dosis fabricadas por un único fabricante, es imprescindible que las comunidades autónomas garanticen el stock suficiente para completar la vacunación".

Urkullu ha manifestado que la vacunación contra la Covid-19 afecta "al bien común" y no debe encararse como "si todo esto fuera un concurso-carrera o competición", sino que hay que "actuar anticipando posibles roturas de suministro". "No olvidemos que estas empresas tienen que suministrar vacunas a cientos de millones de personas en todo el mundo", ha añadido.

También el presidente de Aragón, Javier Lambán, mostró este viernes su rechazo a que se altere la forma de reparto de las dosis de vacunas contra la Covid-19, después de que lo pidiera su homólogo valenciano, Ximo Puig.

Puig planteó que el Ministerio de Sanidad lleve a cabo un reparto "flexible" de las vacunas para que las autonomías que están vacunando más sean primadas en el reparto semanal de dosis frente a las que tienen viales almacenados sin administrar. Sin embargo, Lambán se manifestó a favor del reparto fijado ya por el ministerio y las autonomías, un criterio "homogéneo" y que a su juicio no habría que alterar.

Oltra: "Es de sentido común"

No obstante, el debate está servido en este asunto, y la vicepresidenta del Gobierno valenciano, Mónica Oltra, sí ve de "sentido común" que en la distribución de las vacunas contra la Covid-19 a las comunidades autónomas se tenga en cuenta el ritmo de vacunación de cada una de ellas, por una cuestión "de equidad y de eficacia".

Según Oltra, "no se trata de perjudicar a nadie, sino de favorecer la inmunización de las personas que viven en nuestro país lo más rápidamente posible", ha defendido en la rueda de prensa posterior al pleno del Gobierno valenciano.

En este sentido, ha aplaudido el planteamiento de Puig, para que el Ministerio de Sanidad haga un reparto "flexible" de las vacunas, de manera que las autonomías que están vacunando más sean primadas en el reparto semanal de dosis, frente a las que tienen viales almacenados sin administrar.

Para Oltra, no tiene sentido que haya autonomías que vacunan a un ritmo más rápido y no puedan poner más vacunas porque no tienen, mientras otras "tienen las neveras llenas".

Ha destacado que "siempre tiene que haber un stock mínimo para garantizar la segunda dosis" en caso de que hubiera algún problema de suministro, pero hay autonomías que tienen almacenadas más vacunas porque llevan un ritmo de vacunación menor, mientras que otras podrían estar vacunando a más gente, pero no tienen dosis suficientes.