El Gobierno de Castilla y León ha desoído al Ejecutivo central y ha publicado este sábado en el Boletín Oficial de la Comunidad (Bocyl) tres acuerdos con las nuevas restricciones para frenar el avance de la pandemia, entre ellas, el adelanto a las 20.00 horas del toque de queda.

Esta medida ha supuesto en las últimas horas el último cisma para la cogobernanza de la que presume el Ejecutivo central. El Ministerio de Sanidad, tras conocer la predisposición de Castilla y León de aprobar esta restricción, advirtió de que no tiene encaje en el actual estado de alarma, que contempla restricciones a la movilidad nocturna entre las 22.00 y las 07.00.

Aun así, el Boletín Oficial de la Comunidad publica este sábado este adelanto, que viene a plantearse en el texto como "limitación de la libertad de circulación de las personas en horario nocturno". El Gobierno regional alude para cambiar la hora a que, si bien el decreto del estado de alarma establecía la horquilla de entre las 22.00 y la medianoche para comenzar el toque de queda, en su modificación posterior se permitía a las autonomías "modular" las limitaciones en "horario nocturno".

Los Servicios Jurídicos de la Junta de Castilla y León recurren a esta alusión para considerar que desde el ocaso al amanecer pueden regir estas limitaciones de movilidad, algo que Sanidad rechazó. El Ministerio ha pedido a las distintas regiones que trasladen de forma oficial las medidas antes de ser aprobadas, tal y como han hecho otras autonomías como Andalucía, que también pretende ampliar esta franja horaria.

El titular de Sanidad, Salvador Illa, ha constatado este mismo sábado en rueda de prensa que el decreto de alarma vigente solo permite restricciones de movilidad nocturna entre las 22.00 y las 07.00.

"Si hay que revisar esta franja horaria vamos a hacerlo con todo el mundo. El Gobierno nunca se ha negado a escuchar", ha dicho, abriéndose de forma velada a atender estas peticiones, pero aseverando en todo momento que "pensamos que el estado de alarma actual es suficiente".

En este momento se mantienen las dudas sobre lo que ocurrirá en las calles esta tarde a partir de las 20.00. En la práctica, los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, como ya hicieron en anteriores situaciones similares de limitaciones, comenzarán por alertar a los ciudadanos de que deben irse a casa, pero en los próximos días las administraciones deberán aclarar a los agentes de la Guardia Civil, de la Policía Nacional y de las policías locales si sancionan o no a partir de esta hora, cuando se aclare la discrepancia jurídica existente.

Otras medidas

El Ejecutivo autonómico ha concretado que esta restricción de la movilidad nocturna tendrá vigencia mientras dure el estado de alarma aunque, como el resto de medidas, podrán ser revisadas cada 15 días, a la espera de que los datos de contagios mejoren. 

En los últimos días, Castilla y León está comunicando más de 2.000 contagios diarios y, según el vicepresidente, Francisco Igea, el Ejecutivo tiene la previsión de que las muertes lleguen a ser entre 50 y 60 diarias, cinco veces más que ahora.



Por ello, además del toque de queda, los acuerdos publicados tienen que ver con el cierre perimetral por provincias, que impedirá la movilidad generalizada entre ellas excepto en los casos previstos con anterioridad -laborales y sanitarios entre otros-, y las nuevas medidas restrictivas, entre las que destaca que sólo se podrán reunir un máximo de cuarto personas no convivientes, tanto en espacios públicos como privados.



En el caso de las concentraciones de personas en lugares de culto, la Junta ha fijado en 25 personas el máximo posible o en su defecto un tercio de su capacidad para templos especialmente pequeños. Estas medidas se suman a las tomadas recientemente por el Gobierno autonómico referidas al cierre de la actividad interior de los establecimientos hosteleros y la clausura de los centros comerciales, las instalaciones deportivas en espacios cubiertos y los salones de juego.

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