Los funcionarios de prisiones de la asociación Tu Abandono Me Puede Matar han interpuesto una denuncia ante la Inspección de Trabajo de Toledo por permitir la continuación de un curso en la cárcel de Ocaña II pese a que el monitor de las sesiones había dado positivo. Ya hay 20 funcionarios en prácticas en cuarentena. De las veteranas trabajadoras del centro, una ya se encuentra hospitalizada.

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Según la denuncia, a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, en el Centro Penitenciario de Ocaña se está celebrando el curso de prácticas para los nuevos funcionarios de prisiones que accedieron a la oferta pública de empleo el pasado año 2019.

La instrucción de estos nuevos funcionarios consta de varios módulos. En uno de ellos se imparte una clase de defensa personal. Las sesiones de esta parte del curso se realizaron en la semana del 20 al 27 de agosto, hace apenas unos días. 

A finales de la semana pasada, el monitor que dio esas lecciones empezó a encontrarse mal. "Con síntomas compatibles al Covid-19". En cuanto empezó a sentirse así, se lo contó a sus superiores. Al poco se le hizo el test y se confirmó que había dado positivo en la prueba del coronavirus.

Pese a ello, los alumnos del curso de defensa personal que habían entrado en contacto con él siguieron yendo al mismo y el curso continuó realizándose. Este tiene lugar todas las mañanas de martes a viernes. Allí siguen yendo los veinte funcionarios en prácticas que aprenden cómo eludir o protegerse en una situación complicada con un interno violento. 

Cuarentena

Este lunes fue ingresada una de las funcionarias en prácticas en el hospital. Solo ahora han decidido poner en cuarentena a todos los alumnos que habían acudido a esas clases incluso después de conocerse el resultado positivo del test del monitor principal.

Según Tu Abandono Me Puede Matar, en el centro ya hay sospechas de más funcionarios infectados por el SARS-CoV-2 en el centro de trabajo "por contacto estrecho con los casos iniciales".

Según la denuncia de los trabajadores penitenciarios a la Inspección de Trabajo, "no se han llevado a cabo correctamente los protocolos indicados por la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias a los Centros Penitenciarios en materia de prevención y salud laboral". Estas directrices están contempladas en el Protocolo de Normas de Actuación para los empleados públicos de las cárceles que trabajen en un centro penitenciario o de inserción social.

No es el primer problema que surge en la prisión toledana. A finales del pasado mes de julio, Instituciones Penitenciarias aisló a 83 internos después de que uno de ellos diese positivo. Seis funcionarios también fueron puestos en cuarentena.