L.M.M I.Z.

Los senadores del PP han abandonado este martes el Hemiciclo en protesta por las acusaciones lanzadas desde la tribuna por el senador de Más Madrid Eduardo Fernández Rubiño, quien ha reprochado al PP que en algunas autonomías gobiernan con el apoyo de los "fascistas" de Vox. El portavoz del PP, Javier Maroto, ha pedido a la presidenta de la Cámara, Pilar Llop, la retirada de esas palabras del Diario de Sesiones, pero ella ha rechazado hacerlo.

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La presidenta del Senado se ha negado ha retirar del Diario de Sesiones el calificativo de "fascista" que ha esgrimido el diputado de Más Madrid hacia Vox, pese a las peticiones de los senadores populares. Justo al contrario ocurrió la semana pasada, cuando la presidenta del Congreso Meritxell Batet, borró las palabras de la diputada y portavoz popular Cayetana Ávarez de Toledo, después de que llamara "terrorista" al padre del vicepresidente y líder de Podemos, Pablo Iglesias.

En aquella ocasión Álvarez de Toledo pidió expresamente a la presidenta que mantuvieran sus palabras, pero Batet decidió unilateralmente la retirada del Diario de Sesiones de la expresión "su padre es un terrorista".

"¿Cómo? ¿Por qué?", preguntó sin respuesta la propia Álvarez de Toledo, disconforme con la decisión de Batet, mientras sonaban los primeros pataleos en el hemiciclo. Ese día la protesta se extendió también a la propia Mesa del Congreso que presidía la sesión. El vicepresidente Ignacio Gil Lázaro, de Vox, protestó airadamente, poniendo en jaque la autoridad de la presidenta, y también la vicepresidenta Ana Pastor, del PP, se levantó de su asiento y abandonó la sala. 

Este martes, en cambio, ha sido la presidenta del Senado quien se ha negado a retirar el calificativo de "fascista" esgrimido por el diputado de Más Madrid hacia Vox, pese a que se le ha pedido en reiteradas ocasiones que lo hiciera. 

"Llop ha amenazado al PP"

La alusión de "gobiernan con los fascistas" tenía lugar mientras se debatía una Propuesta de Ley sobre la LGBTIfobia en el deporte. Antes de marcharse del hemiciclo, el portavoz Grupo Popular, Javier Maroto, ha pedido intervenir para rebatir a Rubiño, pero la presidenta del Senado, Pilar Llop, le ha recordado que no era su turno. "No tiene la palabra, señor Maroto".

"La cascada de insultos" de Rubiño y la "inacción" de Llop, según denuncia el PP, han sido el detonante que ha provocado las protestas de varios senadores del PP. Entonces la presidenta les ha advertido de que les llamaría al orden: "No interrumpan al orador". Entre gritos, los populares pedían al senador madrileño que retirara sus palabras. Pero el clima de crispación no cesaba.

Tras las palabras del senador de la plataforma de Errejón, los representantes del PP decidían abandonar el pleno del Senado. "La presidenta ni ha suspendido el pleno ni le ha dado la palabra al portavoz que la ha pedido reiteradamente", se quejan desde el PP.

Y añaden: Llop "se ha dedicado exclusivamente a amenazar a los senadores del PP, cuyo nombre ni se sabía, y a pedir orden en el pleno y que no interrumpieran al orador". La presidenta de la Cámara Alta ha confundido a Antonio Román con Sergio Ramos, ambos senadores del PP en el Senado.

La competencia para retirar palabras del Diario de Sesiones corresponde al presidente de la cámara. El artículo 104 del Reglamento del Congreso de los Diputados recoge que "el Presidente requerirá al Diputado u orador para que retire las ofensas proferidas y ordenará que no consten en el Diario de Sesiones. La negativa a este requerimiento podrá dar lugar a sucesivas llamadas al orden".

Sin embargo, en 2018, la expresidenta del Congreso Ana Pastor, explicó que las palabras retiradas no desaparecen realmente"Cuando, conforme al Reglamento y como presidenta, anuncio que alguna palabra será retirada, no desaparece, pero sí aparece al lado su retirada y que recibió el reproche de la Presidencia", aclaró a raíz de la polémica generada cuando decidió retirar del Diario las acusaciones de "fascistas" y "golpistas" que intercambiaron diputados de Ciudadanos y ERC.