"Ustedes están volviendo a los Gobierno de Franco, llevando de nuevo los militares a la política". El reproche a uno de los dirigentes de Vox ha sido la respuesta de la exdiputada del PP, Celia Villalobos, al anuncio de Iván Espinosa de los Monteros en un programa de televisión de la incorporación de dos militares más retirados a las listas de su partido. Y con ellos serían cuatro.

El teniente general retirado del Ejército del Aire Manuel Mestre Barea será el cabeza de lista del partido verde al Congreso por Alicante. Mestre Barea ha ocupado altos cargos en el escalafón militar y ha liderado misiones internacionales en Afganistán, Kuwait o Bosnia-Herzegovina. Ahora mismo está en la reserva después de haber sido el comandante del Mando Aéreo de las Islas Canarias.

Pero no será el único militar de alta graduación en ocupar un puesto en Vox en la Comunidad Valenciana. El general Alberto Asarta Cuevas será el número 1 en Castellón también al Congreso de los Diputados.

Este general de Infantería en la reserva, legionario y paracaídista, fue el militar español con más efectivos a su cargo en una misión internacional cuando estuvo destinado a El Líbano. También estuvo en Irak, en El Salvador y en Bosnia-Herzogovina. 

Se retiró de su cargo adjunto al jefe de la Unidad Militar de Emergencia hace años y en su día se habló de su buena sintonía que mantenía con la que fue ministra de Defensa con el Gobierno de Zapatero, Carme Chacón

El tercer militar que podría ocupar un puesto en el Congreso entre las filas del partido de extrema derecha es Agustín Rosety Fernández, que será el número 1 por la provincia de Cádiz. El general retirado de brigada de Infantería de Marina refuerza la estrategia del partido verde por granjearse los votos de los militares y de las fuerzas de seguridad del Estado.

Rosety cuenta con 40 años de experiencia en la Armada y ha estado al mando de unidades de Operaciones Especiales, Infantería y Artillería, así como sucesivos destinos de Estado Mayor.

Su elección, al margen de su cargo militar, ha resultado más polémica porque Rosety Fernández firmó este verano junto a otros 180 militares un manifiesto que ensalzaba la figura del dictador Francisco Franco y alababa el golpe de Estado de 1936.

El documento, que pedía no exhumar al dictador, decía que se había "desatado una campaña sin medida y difícilmente comprensible, salvo por su empeño visceral de revancha para borrar medio siglo de nuestra Historia".

El Ministerio de Defensa abrió un expediente a cinco mandos militares en situación de reserva que firmaron este documento.

Pero estas tres incorporaciones militares, anunciadas en los dos últimos días, no es una estrategia nueva para Vox. El partido de Abascal ya fichó en diciembre a otro militar concretamente al exJEME Fulgencio Coll, como candidato de su partido a la Alcaldía de Palma en las elecciones del 26 de mayo.

Coll fue un destacado miembro del Grupo de Operaciones Especiales (GOE), ocupó el puesto de mayor relevancia dentro del Ejército de Tierra entre 2008 y 2012 y ha asumido puestos clave en misiones internacionales como Bosnia o Irak.

En su caso, si el partido de extrema derecha ganara las elecciones al Consistorio de Palma, podría convertirse en alcalde de la capital mallorquina.

El partido de Abascal insiste en que la suma de militares a sus listas y candidaturas a las próximas elecciones no es casual sino una estrategia clara para darles el valor que se merecen: "Estamos muy a favor de las fuerzas armadas y de las fuerzas de seguridad, que han estado infravaloradas hasta ahora", según ha explicado Espinosa de los Monteros.