El auditorio del campus de Leioa (Vizcaya) de la Universidad del País Vasco tiene una cita con un dictador soviético el 28 de febrero a las 13 horas. Bajo el título "En defensa de Stalin", la Juventud Marxista-Leninista (Reconstrucción Comunista) ofrecerá una charla dirigida a los jóvenes, tanto estudiantes de la universidad como público en general.

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El acto ha sido publicitado por los organizadores en sus redes sociales y en el campus de Ciencias Sociales de la universidad se han colgado varios carteles con la imagen de Josef Stalin, a pesar de que desde el decanato aseguran no tener conocimiento del evento. Stalin fue el causante de la muerte de millones de sociéticos, a través de purgas, matanzas, deportaciones y asesinatos políticos. Un auténtico genocidio. 

La vicedecana de Comunicación y Relaciones Externas de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Comunicación, Idoia Camacho, ha eludido cualquier tipo de responsabilidad al asegurar que la universidad "no tiene constancia" de este evento y ha asegurado que "se organizan muchas charlas" al tratarse de "una universidad pública".

La Juventud Marxista-Leninista ha organizado la convocatoria "vista la desinformación que hay entre la juventud respecto la figura y las ideas de Stalin" e informan de que el contenido de la charla se basará en "defender y debatir sobre las mismas".

Camacho, disconforme con que se "defienda" esta ideología, ha alegado que "la gente entra y sale libremente de la universidad" y no pueden controlarla, como sucede "en la calle". "Miles de trabajadores y miles de estudiantes utilizan los espacios públicos de manera no correcta y no tenemos capacidad ni poder para supervisarlo todo", ha asegurado la vicedecana a EL ESPAÑOL. 

Camacho, además, desconoce el departamento de la universidad que ha validado la celebración de esta charla y ha asegurado que el responsable de lo que ocurra durante la misma es "el organismo responsable". 

La Universidad de Granada canceló una charla similar el pasado mes de abril por las protestas de Vox, que se negó a que se celebrara una convocatoria "en defensa de Stalin". La plataforma Universidad Obrera, organizadora de aquel evento, censuró el "chantaje aceptado por la universidad" y el evento se celebró en otro local ajeno a la Universidad de Granada.