26 de julio de 2008. La nueva cúpula militar nombrada por José Luis Rodríguez Zapatero aterriza en Afganistán en una visita sorpresa para supervisar la misión española. A la cabeza de la comitiva, la ministra de Defensa, Carme Chacón. Pero también los máximos representantes de los Ejércitos; Julio Rodríguez, a un lado, Fulgencio Coll, al otro. Quién les iba a decir a estos dos generales que una década más tarde iban a ser el rostro visible de dos partidos políticos antagónicos y que por entonces ni existían. El primero, por Podemos, el segundo, por Vox.

Eran generales amigos en las trincheras y sus trayectorias no son tan diferentes. Julio Rodríguez, nacido el 8 de junio de 1948 en Orense. Fulgencio Coll, el 18 de julio de 1948 en Palma de Mallorca. Un mes de diferencia entre ambos. El primero obtuvo su empleo de teniente del Ejército del Aire en 1969; el segundo fue teniente del Ejército de Tierra en 1970.

Desde entonces, los dos militares destacaron por sus cualidades en diferentes unidades de élite de las Fuerzas Armadas. Si Rodríguez destacaba a los mandos de los aviones de caza del Ejército del Aire, Coll se desempeñaba con esmero en el Grupo de Operaciones Especiales destinado en Barcelona; o lo que es lo mismo, brillaba en una unidad llamada a cumplir las misiones más complejas a las que debería enfrentarse el Ejército. Sus trayectorias militares eran excelsas e iban sumando galones para afrontar nuevas responsabilidades.

Cabe destacar una misión nada sencilla a la que tuvo que hacer frente Fulgencio Coll en 2004 (ascendido a general de división en 2001). En sus hombros recayó buena parte del planeamiento de retirar a las tropas españolas de Irak, cumpliendo con las órdenes de José Luis Rodríguez Zapatero. No fue sencillo lograrlo sin bajas entre las filas del Ejército, destacan fuentes castrenses a EL ESPAÑOL.

Ascienden a teniente general

Más coincidencias en el tiempo: en 2006, Rodríguez y Coll fueron ascendidos a teniente general. José Julio ocupó el cargo de Director General de Armamento y Material (DGAM) del Ministerio de Defensa; Fulgencio afrontó una posición posiblemente más complicada, la jefatura de la recién creada Unidad Militar de Emergencias (UME).

Efectivos de la UME en la intervención para despejar la AP-6 el pasado mes de enero. UME

Recordemos que la creación de la UME estuvo acompañada de una fuerte polémica desde el ámbito político. Fue José Luis Rodríguez Zapatero quien se empeñó en la creación de un Ejército llamado a intervenir en situaciones de emergencia nacionales e internacionales, tales como crisis humanitarias o catástrofes naturales. Desde las filas de la oposición, particularmente desde las filas populares de Mariano Rajoy, se adujo que aquello era un "capricho" del presidente socialista.

Los comienzos de la UME no fueron sencillos. Ha pasado más de una década y ya nadie se atreve a criticar su trabajo. Una de sus últimas intervenciones tuvo lugar en las últimas grandes nevadas, cuando cientos de vehículos quedaron atrapados en las carreteras, y los miembros de la UME facilitaron su salida. Buena parte de ese éxito se debe a los cimientos que implantó Fulgencio Coll.

En la cúpula militar

Vayamos hasta mediados de 2008. Zapatero vuelve a ganar las elecciones y nombra ministra de Defensa a Carme Chacón. También toca renovar la cúpula militar. El Gobierno confía en José Julio Rodríguez como Jefe del Estado Mayor de la Defensa (JEMAD), el máximo cargo representativo al que puede aspirar un militar. También se confía en Fulgencio Coll como Jefe del Estado Mayor del Ejército de Tierra (JEME). 

Codo con codo, articularon los retos a los que se enfrentaron las Fuerzas Armadas durante esa legislatura. Retiraron a las tropas desplegadas en Kosovo, afrontaron la crisis del secuestro del atunero español Alakrana en aguas de Somalia, se gestionaron los cambios en la misión en Afganistán y se decretó el estado de alarma por la crisis de controladores aéreos de 2010, entre otros asuntos.

El salto a la política

Iglesias, junto al exJEMAD socialista con Zapatero, Julio Rodríguez, este miércoles. EFE

Eran generales compañeros de trincheras y ahora trabajan al servicio de su partido. En septiembre de 2015, José Julio Rodríguez se definió como un "soldado raso" en las filas de Podemos. Pablo Iglesias fue un paso más allá: "Será nuestro ministro de Defensa". Pero la trayectoria política del ex JEMAD ha sido abrupta, sin llegar a obtener representación en Zaragoza y Almería. Ahora se postula como favorito para encabezar la candidatura de Podemos para Madrid.

Fulgencio Coll, por su parte, anunció este jueves su incorporación a las filas de Actúa/Vox, la lista para Palma de Mallorca definida por Santiago Abascal. Lo hace, dijo, espoleado "por la grave situación que vive España". Y rechazó que su partido fuese de "extrema derecha": "Extremistas son los que apoyan a los que han sido terroristas, a los golpistas y secesionistas o a los que nos quieren llevar con su modelo comunista-bolivariano a Venezuela".

Vidas uniformadas paralelas, llenas de éxitos y condecoraciones, Rodríguez y Coll vuelven a verse en las trincheras. Esta vez, enfrentadas. 

Fulgencio Coll, junto a su equipo de Actúa/Vox para la candidatura a Palma de Mallorca.