Robles, Ábalos y Batet, los únicos ministros que eran también diputados.

Robles, Ábalos y Batet, los únicos ministros que eran también diputados.

España GOBIERNO SÁNCHEZ

Sánchez exige dedicación exclusiva a sus ministros: Ábalos, Batet y Robles dejan de ser diputados

Pedro Sánchez no quiere que sus ministros sean al mismo tiempo diputados. El presidente del Gobierno ha pedido a los tres miembros de su gabinete con escaño en el Congreso, José Luis Ábalos, Meritxell Batet y Margarita Robles, que renuncien a sus actas como parlamentarios. Su marcha del Congreso se formalizará este viernes, según han informado fuentes cercanas a los tres aún diputados. 

"Ser ministro es una gran responsabilidad y va a acompañada de una intensa agenda. Ser diputado es también una dedicación para la que hay que estar al 100%", explica un asesor de uno de los ministros. 

Sánchez exige dedicación exclusiva a sus ministros: Ábalos, Batet y Robles dejan de ser diputados

Sin embargo, la renuncia no ha partido de los parlamentarios sino que es una petición expresa de Sánchez, según ha podido saber este periódico. Por primera vez en democracia, ningún miembro del Consejo de Ministros, ni el presidente ni los actualmente 17 integrantes, tendrá escaño en la Cámara Baja, a la que acudirán para participar en debates, como las sesiones de control u otros debates, sólo como representantes del Ejecutivo.

Cuando ambas responsabilidades se compatibilizan, los ministros deben decidir qué sueldo quieren percibir y generalmente se quedan con el más elevado, que suele ser el de parlamentario.

La medida ha sido acogida con disciplina pero no con agrado por alguno de los que van a renunciar al acta y ha sido vista con extrañeza por otros diputados, que la consideran innecesaria. Si un ministro dimite (y el de Cultura no ha durado ni una semana), siempre puede volver al Congreso. Si no tiene acta, su posición política y a veces económica puede complicarse. 

Ábalos y Batet tienen responsabiliades en el partido

Además, ni Ábalos ni Batet van a renunciar a sus responsabilidades orgánicas, por lo que su dedicación al Gobierno nunca será exclusiva, especialmente en el caso de Ábalos, que es el secretario de Organización del PSOE, un cargo clave en el organigrama socialista. Sobre los hombros del ministro de Fomento recae la responsabilidad del día a día del partido y la preparación de las campañaes electorales municipales, autonómicas y europeas de 2019.

Batet, ministra de Política Territorial y Función Pública y hasta ahora líder de los diputados socialistas catalanes en el Congreso, es también secretaria de Impulso Federal en la Ejecutiva del PSC. Robles, titular de Defensa, no es afiliada y por lo tanto no tiene ningún cargo en el partido.

De esta manera, el número tres del PSOE y el puntal del PSC en Madrid no volverán al Congreso si dimiten o son cesados como ministros o si cae el Gobierno en otra moción de censura. Tampoco serán miembros de la Diputación Permanente que toma las riendas de la Cámara cuando las Cortes se han disuelto. 

En el ánimo de Sánchez ha podido pesar el querer dar entrada a los tres nuevos diputados a los que les corresponde entrar por lista, por Madrid (Gema López), Barcelona (Mohammed Chaib) y Valencia (Alicia Piquer), que sustituirán a los salientes, evitar que las responsabilidades o viajes de los ministros les impidan participar en votaciones clave y además exhibir que su Gabinete está volcado en la tarea de gobernar. 

Sueldo: 71.424 euros brutos  

Los últimos Presupuestos Generales del Estado, en tramitación en el Senado, fijan un sueldo bruto anual de 71.424,12 euros (5.952,01 mensuales sin pagas extraordinarias) para los ministros, por lo que los tres cobrarán menos con el cambio. 

Todos los diputados cobran 2.842,01 euros al mes como base, según el régimen económico del Congreso. Pero la mayoría, especialmente si tiene cargos en comisiones parlamentarias o en el grupo político correspondiente, reciben importantes complementos que elevan bastante esa cifra. Además, independientemente de sus cargos en el Congreso, los diputados que viven fuera de Madrid perciben una dieta de 1.800 euros mensuales (900 para los que residen en la capital), sin ir más lejos.

El presidente cobra 80.953,08 euros (6.736,09 euros al mes sin pagas extraordinarias) y la vicepresidenta, 76.088,04 euros al año (6.340,67 euros al mes).