Algo se ha roto en Podemos por el caso del chalé de Irene Montero y Pablo Iglesias. Se extiende la sensación de que después de esto, nada será igual en el partido de los círculos. Prueba de ello es que este lunes en el Congreso de los Diputados se escuchaban amargas quejas de Podemos acerca de la actitud que están teniendo Atresmedia y Mediaset. Algo impensable en el pasado. 

Las dos grandes empresas de televisión, conocidas por formar un duopolio, se están volcando con el caso de la compra del chalé. Horas y horas de información, testimonios, imágenes y tertulias sobre la nueva vivienda que se han comprado los líderes de Podemos. Personas de la total confianza de Iglesias y Montero consideran que esta cobertura "desproporcionada" está sirviendo para amplificar el caso hasta convertirlo en un escándalo.

Las bases de Podemos votarán si quieren o no que Iglesias dimita Carmen Suárez

Parece romperse así el idilio que siempre ha mantenido Podemos con las principales cadenas de televisión. Fue en los platós de La Sexta y Cuatro donde Iglesias, primero, y sus compañeros, después, crecieron y crecieron sin parar hasta convertirse en la tercera fuerza política en España

Ahora, en esos mismos platós Podemos es noticia por la nueva vivienda de sus líderes. Y, como ya se ha dicho, en la dirección del partido morado el enfado es monumental ante lo que consideran un caso de "acoso" y "persecución" en que las televisiones estarían jugando un papel decisivo "porque están todo el día dándole pábulo".  

La respuesta: al ataque

A la espera de que se conozcan los resultados de la consulta a las bases, que podrían ser el respaldo que busca la dirección, la nueva estrategia comunicativa de Podemos para hacer frente a este asunto es poner el ventilador. Con críticas aceradas a algunos medios de comunicación, en especial a Okdiario, dirigido por Eduardo Inda, y a las "incoherencias" de otros políticos como Pedro Sánchez

Así, por ejemplo, el secretario de Organización, Pablo Echenique, pedía en Antena 3 que "no se den espacios comunicativos a mafiosos y sicarios como Eduardo Inda". Después, tras la reunión de la ejecutiva el propio Echenique y Noelia Vera cargaban sin ambages contra la citada "persecución", de la que acusaban a Okdiario y a otros medios que preferían no mencionar. ¿Pensaban en las televisiones?

Tildaban de "repugnante" o "desmesurada" la situación que están viviendo los líderes del partido. Y reclamaban "por favor" que "este acoso pare" porque "periodismo no es perseguir a cargos públicos desde las cloacas del Estado"

División entre la dirección y los barones

Aparte del mediático, los líderes de Podemos afrontan en estas horas difíciles e inauditas el frente interno por su convocatoria de una consulta a las bases. Este plebiscito ha irritado a una parte importante de la formación. Este mismo lunes, los barones autonómicos de Andalucía, Asturias, Galicia o Extremadura ponían en entredicho, con mayor o menor nivel de crítica, esta consulta

Los propios Iglesias y Montero salían a la palestra en el Congreso para retar a los líderes de Andalucía y Asturias, Teresa Rodríguez y Daniel Ripa, a que si algún día se les cuestiona, se atrevan a someter a las bases su continuidad. El enfado de la dirección con algunos de estos líderes autonómicos es palmario. 

Especialmente crítico es el sector de Anticapitalistas. Si Kichi encendió la mecha con unas explosivas declaraciones, después han continuado en esta tónica tanto Podemos Andalucía como los anticapis más conocidos: el eurodiputado Miguel Urbán y la portavoz en la Asamblea de Madrid Lorena Ruiz Huerta.

En este sector, el ubicado más a la izquierda, no esconden que la convocatoria de la consulta les parece un error clamoroso. En el errejonismo optan por cerrar filas pero poniéndose de perfil. Y los pablistas, que son mayoría, respaldan al secretario general y a la portavoz parlamentaria. Lo único seguro es que, como se ha dicho, tras este caso del chalé nada volverá a ser igual en Podemos. Las heridas son demasiado graves. 

 

Noticias relacionadas