El retroceso democrático global ha alcanzado cotas históricas en la actualidad. El informe Bertelsmann Transformation Index (BTI) 2026, presentado de forma oficial en Madrid por la Fundación Bertelsmann y la Fundación Carolina, lanza hoy una seria e inapelable advertencia: 77 de los 137 países analizados son ya autocracias.
Esta alarmante cifra de regímenes autoritarios es la más alta registrada desde la creación del índice en el año 2006. Los datos estadísticos reflejan con total crudeza el fuerte avance de las tendencias autoritarias contemporáneas, la polarización política y el constante deterioro institucional que sufren numerosas naciones.
El prestigioso estudio internacional apunta directamente a factores críticos muy específicos como son la fragilidad de las instituciones públicas, la polarización mediática y la frustración económica generalizada. Estas dinámicas negativas actúan como los principales motores del preocupante proceso de autocratización que se vive globalmente.
"Un número muy importante de las democracias actuales han perdido derechos en los últimos 20 años", advirtió firmemente Hauke Hartmann, experto sénior de la Bertelsmann Stiftung. Durante su intervención, denunció el desmantelamiento institucional, el atentado contra la independencia de poderes y las severas restricciones en los medios.
En medio de este complejo escenario internacional, marcado por el persistente cuestionamiento de las instituciones liberales, el auge de los populismos y las tensiones geopolíticas, surgen sin embargo notables señales de optimismo. El exhaustivo análisis identifica valiosas experiencias de recuperación democrática en países como Polonia o Brasil.
En ambos estados americanos y europeos, la movilización activa de la sociedad civil y un liderazgo político orientado a reformas profundas han resultado del todo decisivos. Gracias a estos factores combinados, se han logrado revertir dinámicas autoritarias, reabriendo así espacios de pluralismo y fortaleciendo la calidad democrática.
El informe detallado de la Bertelsmann Stiftung aborda también la realidad de América Latina y el Caribe, mostrando profundos contrastes regionales. Mientras que Chile y Uruguay destacan en positivo por el enjuiciamiento de la corrupción, países como El Salvador muestran graves vulneraciones de los derechos fundamentales.
Durante el debate posterior a la presentación formal, los expertos internacionales analizaron cómo los discursos autoritarios ganan un gran atractivo popular en contextos de crisis. Esto sucede porque las autocracias trasladan con aparente éxito una supuesta certeza y orden en momentos de incertidumbre y debilitamiento institucional.
Frente a la dura represión y los abusos de poder de los gobernantes, el encuentro puso en valor el papel activo de los ciudadanos. No obstante, los ponentes recordaron que la sociedad civil organizada no puede salvaguardar sola la democracia si no cuenta con instituciones eficaces.
El acto de presentación concluyó en Madrid con un llamamiento directo a las élites políticas y a los gobiernos locales y regionales. Para reconstruir la legitimidad democrática perdida, resulta indispensable un compromiso renovado con la transparencia, la rendición de cuentas, la participación y el estado de derecho.
Para consolidar estas necesarias transformaciones políticas y promover respuestas basadas en la cooperación internacional, el BTI 2026 se ratifica como una herramienta de referencia fundamental. Permite comprender el presente global y orientar las acciones del tercer sector hacia un futuro más sostenible, inclusivo y democrático.
