Los datos más recientes de monitorización de infecciones de transmisión sexual (ITS) en España, recopilados por el Centro Nacional de Epidemiología, revelan que su incidencia ha aumentado y afecta sobre todo a los hombres jóvenes. Las más frecuentes, tal como explica el doctor Miguel Marcos, jefe del Servicio de Medicina Interna y de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Quirónsalud Málaga, son el VIH, el herpes simple tipo 2, la uretritis por Chlamydia trachomatis, la uretritis gonocócica (Neisseria gonorrhoeae), la infección por papiloma humano y la sífilis (Treponema pallidum).

Además, añade Marcos, también son vulnerables a las hepatitis A, B o C. "Algunas de estas infecciones no tienen tratamiento curativo o erradicador", aclara el especialista. En la actualidad, se han descubierto métodos para neutralizar infecciones como la sífilis, la gonorrea, la clamidiosis y la tricomoniasis, mientras que para la hepatitis B y la infección por el virus del herpes simple (VHS), por VIH y por el Virus del Papiloma Humano (VPH) sólo existen medidas para minimizar su impacto. 

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En algunos casos, los pacientes ni siquiera saben que están afectados por una ITS. Es más, hay quienes todavía no diferencian entre una infección y una enfermedad de transmisión sexual. El matiz es sutil, pero con un sencillo ejemplo se puede entender. Cuando una persona tiene cáncer de cuello de útero ha desarrollado una enfermedad probablemente causada por el Virus de Papiloma Humano (VPH). 

Antes de 1998, explica Marcos, no existía diferenciación entre ambas. Pero a partir de esa fecha, la OMS acuñó el término ITS "debido a que no se pueden calificar como enfermedad a todos los procesos infecciosos que pasan de una persona a otra en relación con la actividad sexual". Y, sobre todo, destaca el doctor, cuando "son completamente asintomáticos".

Cribado para los asintomáticos

Entre un 25% y 50% de las personas tienen en su organismo una infección contagiada por el contacto sexual sin saberlo. Este es un dato preocupante que depende de la zona geográfica y la edad. En el caso del VIH, donde la prevalencia en nuestro país continúa siendo alta en hombres, representando el 86,1% de los casos diagnosticados en 2021, se recomienda recurrir a instrumentos para la detección precoz.

"El cribado, también conocido como screening, tiene una gran importancia", señala Marcos. Sobre todo, afirma el doctor, "se recomienda a todas las personas de entre 13 y 75 años". Integrar los exámenes periódicos en la rutina médica de los pacientes es clave para frenar el empeoramiento de una infección de transmisión sexual, así como para prevenir el desarrollo de una ETS. La frecuencia con la que tenemos que realizar estos exámenes "depende de los factores de riesgo".

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Uno de ellos es, según el doctor Marcos, las prácticas sexuales no protegidas. Aunque es cierto que incluso cuando se mantienen relaciones con preservativo, todavía existe el riesgo de contraer una ITS. "Hay que puntualizar que para el papiloma no supone una protección adecuada y en algunos casos tampoco para otros como la sífilis", explica el especialista del Hospital Quirónsalud Málaga.

"Sólo con condón"

Una de las campañas más exitosas de prevención de las ITS y la promoción del uso del preservativo en jóvenes y uno de los lemas que todavía resuena en la mente colectiva de los españoles es Sólo con condón. Este consejo para algunos (y condición indispensable para otros) sigue, por supuesto, vigente a día de hoy. Según una conocida marca de preservativos, el condón puede llegar a tener un 98% de efectividad si se utiliza de forma adecuada y en todo el acto sexual. 

Sigue siendo, tal como afirma Marcos, "el único método de barrera real y fiable contra las ITS". Aunque el médico admite que en los últimos años se ha extendido el uso de otro tipo de instrumentos, como los preservativos femeninos. Entablar relaciones sexuales no es la única manera de contagiarse de los patógenos que abarcan la categoría de ITS. 

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"Alguna se puede contagiar por fómites, por restos biológicos, como el VIH", explica Marcos. Esto puede llegar a suceder en el ámbito doméstico y de trabajo. El doctor lo ejemplifica: "Si una enfermera se pincha a sí misma tras pinchar a un paciente, puede contagiarse la hepatitis, el VIH…". Y el resto de agentes nocivos, entre los que se incluyen el gonococo o la sífilis, "lo normal es que sea en el ámbito de las relaciones sexuales".

Los síntomas más comunes de las ITS

El jefe del Servicio de Medicina Interna y de la Unidad de Enfermedades Infecciosas del Hospital Quirónsalud Málaga enumera los síntomas más característicos de las ITS más comunes:

El Virus de la Inmunodeficiencia Humana (VIH): se manifiesta inicialmente como un cuadro poliadenopático, con ganglios inflamados en todo cuerpo, fiebre, cansancio, etc. Esto ocurre normalmente con la primera infección.

Muchas veces no se le da más importancia hasta al cabo de un tiempo, pueden pasar incluso años. El VIH afecta concretamente a unas células, los linfocitos CD4, de tal forma que acaba provocando un problema de inmunidad y se manifiesta con infecciones oportunistas que en condiciones normales no nos afectarían y, sin embargo, en este caso aparecen. 

 

La clamidia (Chlamydia trachomatis): suele ser una uretritis —inflamación (hinchazón e irritación) de la uretra—, o bien durante las relaciones hombre con hombre se pueden manifestar problemas anales.  

La uretritis gonocócica o gonococo: inicialmente también da una uretritis, pero también puede dar artritis, infecciones articulares o a otros niveles.  

 

El Virus del Papiloma Humano (VPH): es un ser silente, lo que significa que puede no manifestarse ninguna dolencia. Al menos así suele ser en el caso de los hombres. Pero puede dar lugar a veces a verrugas en la zona de los genitales y alrededores. 

El herpes simple tipo 2: la primoinfección suele dar un cuadro muy florido de vesículas y eritema —la inflamación superficial de la piel— en la zona y después siempre puede quedar que salgan esas vesículas cada cierto tiempo. 

La sífilis: tiene varias fases. En la primera suele aparecer como un chancro, una lesión en la zona del pene y alrededores. Después, pueden aparecer también lesiones cutáneas en las plantas de los pies y las manos. Y posteriormente vienen otras fases en las que, a medida que pasa el tiempo y no se trata, pueden aparecer lesiones neurológicas o neurosífilis.

La tricomoniasis: en el hombre suele ser algo asintomático.

Qué hacer ante la mínima sospecha

"He tenido relaciones sexuales con una persona con una ITS y me lo acaba de comunicar, ¿qué debo hacer?". Esta es una pregunta clásica de consultorio. Como es tan recurrente, desde ENCLAVE ODS se ha formulado esta misma pregunta al doctor Marcos.

Miguel Marcos, del Hospital Quirónsalud Málaga

"Lo primero, ponerse en contacto con un médico experto, lo ideal es un médico que se dedique a enfermedades infecciosas", explica Marcos. Y es que, como dice, conviene saber si realmente existe una ITS y cuál es. 

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El especialista correspondiente, en caso de identificar indicios claros de un contagio, pedirá un estudio analítico, y a veces también un estudio celular. "En este último caso, se coge una muestra de células de la uretra y lo que haces es ver, tanto a través del estudio analítico como el celular, si existe alguna de las infecciones más conocidas", aclara el doctor Marcos.

Hay algunas pruebas que tienen lo que el doctor llama un "periodo ventana". Por eso, es probable que te pidan repetirlas después de un tiempo "porque puede no haber dado tiempo a que se manifieste". Y, en caso de síntomas o de dar positivo, "se inicia el tratamiento que corresponda".