Bañadas por el Océano Pacífico, las islas que componen la República de Filipinas varían según el día. En los días con marea alta, la cifra puede alcanzar los 7.604; cuando es baja, esa cifra disminuye. Muchas islas se sumergen bajo el mar, esperando que la bajamar les permita salir de su letargo. 

A pesar del espectacular número, de la totalidad, los casi 114 millones de habitantes del país viven en unas 2.000 islas. El país puede dividirse en tres áreas principales: Luzón —la isla más grande y donde se encuentran las dos ciudades más grandes de país, Manila (la capital) y Quezón—; el grupo de las Visayas (incluyendo las islas de Panay, Negros, Cebú, Bohol, Leyte, Samar y Masbate); y Mindanao, la segunda más grande de Filipinas. 

En un espacio repartido en casi 300.000 kilómetros cuadrados, Filipinas alberga lugares y parajes naturales mágicos. Sus más de 30.000 kilómetros de costa la convierten en el sexto país con mayor longitud de litoral. Si, por alguna razón, quisieras visitar todas las islas, podrías pasarte años, incluso toda la vida, y aun así podría no darte tiempo a visitar todas. 

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Filipinas es un lugar completamente paradisíaco que alberga también cientos de especies de vegetación y fauna, muchos de los cuales son autóctonos. Al estar rodeado por agua, la vida marina es especialmente rica y sus aguas están habitadas por no menos de 2.000 variedades de peces. 

Tubataha, Filipinas. iStock

De hecho, los arrecifes de Tubbataha, al sur del país, fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1993 por su abundancia y diversidad de vida marina. El sabalote, uno de los peces más populares en la cocina filipina, abunda en sus aguas. 

Otro animal especial del país reside en las aguas cristalinas de la costa de la isla Calauit. Los dugongos —más conocidos como vacas marinas—, una especie relacionada con los manatíes, fueron los animales que inspiraron las leyendas sobre las sirenas. Tal y como explica el portal de turismo del país, los locales de la isla realizan recorridos orientados a la conservación y a garantizar la supervivencia de este mamífero. 

El plástico amenaza la biodiversidad 

Con el rápido crecimiento de la economía filipina, la biodiversidad se encuentra ahora más que nunca amenazada por las prácticas insostenibles. Según reveló un informe de la ONU, en Filipinas se generan la friolera de 2,7 millones de toneladas de desechos plásticos cada año. Y una infraestructura de gestión de residuos ineficiente hace que alrededor de un 20% de estos desechos terminen en el océano

Al hablar del estado de la contaminación marina en su país, Theresa Lazaro, subsecretaria de Asuntos Exteriores del país, señaló que los estudios sugieren que “habrá más plásticos que peces para 2050”, según recogió la revista Earth.org. Todo ello mientras los océanos se sobrecalientan y se acidifican. 

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Así, la contaminación marina está poniendo en peligro la biodiversidad en Filipinas. Pero no solo eso, sino que también amenaza al principal medio de subsistencia de las comunidades costeras del país, que viven de la pesca, el transporte marítimo y el turismo. Todos ellos especialmente susceptibles a los impactos que puedan crear los desechos marinos. 

Una mujer se lava las manos en un río contaminado de Filipinas. iStock

En los últimos años, el gobierno ha tratado de poner en marcha varias iniciativas para paliar la contaminación marina en las aguas del país. En septiembre de 2022, presentó un Plan Nacional de Acción sobre Basura Marina (National Action Plan on Marine Litter). El objetivo es lograr cero residuos en aguas filipinas para el año 2040. Para ello se pondrán en marcha diferentes políticas que van desde asociaciones público-privadas hasta una mejora de la conciencia pública sobre la contaminación marina. 

Otra de las iniciativas que se puso en marcha en el país fue el acuerdo entre la Autoridad Portuaria de Filipinas y el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) para lograr una reducción del 50% en la fuga de desechos plásticos en varias puertos: Cagayán de Oro, Batangas y el Norte de Manila.