La Guardia Civil ha desmantelado dos criaderos clandestinos de perros en la provincia de Cuenca en los que fueron localizados 41 animales hacinados en jaulas, entre una importante acumulación de excrementos y con agua en mal estado.
Los responsables anunciaban cachorros de distintas razas a través de portales de venta por internet pese a no disponer de la licencia preceptiva ni de la declaración de núcleo zoológico.
La actuación ha sido llevada a cabo por efectivos del Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Comandancia de la Guardia Civil de Cuenca y se inició a raíz de la colaboración ciudadana.
Situación de los animales en los criaderos ilegales.
Durante la inspección de las instalaciones, los agentes localizaron ejemplares de chow chow, bichón maltés y caniche, entre otras razas, que se encontraban enjaulados en unas condiciones higiénico-sanitarias y de bienestar animal deficientes.
Según ha informado la Guardia Civil, los animales estaban hacinados en jaulas con una importante acumulación de excrementos y en contacto directo con sus propios desechos. Además, los agentes comprobaron que el agua que tenían a su disposición se encontraba en mal estado.
La inspección permitió constatar también que los perros carecían de la vacunación antirrábica y de los tratamientos de desparasitación obligatorios. La Guardia Civil señala que esta ausencia de control veterinario suponía un riesgo para la salud de los propios animales y podía constituir una vía de transmisión de enfermedades a las personas.
Animales sin garantías
Como consecuencia de la actuación, el Seprona de Cuenca ha formulado 25 denuncias en materia de bienestar animal. Las actuaciones han sido remitidas a la Delegación Provincial de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en Cuenca, que es la autoridad competente para tramitar los correspondientes expedientes sancionadores.
La Guardia Civil ha recordado la importancia de la tenencia responsable de animales de compañía y ha advertido de los riesgos asociados a adquirir animales mediante canales clandestinos o portales de internet que no ofrezcan garantías sobre el origen de los ejemplares.
En este sentido, recomienda comprobar antes de comprar o adoptar un animal que el establecimiento o criador dispone de la documentación oficial que acredita la legalidad de la actividad, así como exigir la cartilla sanitaria actualizada y firmada por un veterinario colegiado.
