La Policía Nacional ha tenido que acordonar el centro de Cuenca por la aparición de una mochila abandonada junto al edificio de la Subdelegación del Gobierno en la provincia. Fuentes de la Delegación de Gobierno han confirmado a EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha que se trata de una "falsa alarma".
Se trataba de una mochila de color amarillo colocada en un lateral de la Subdelegación, junto al patio trasero del edificio, detectada pasadas las 18 horas.
Hasta allí se han desplazado agentes de la Policía Nacional, de la Guardia Civil y de la Policía Local, así como bomberos del parque municipal de Cuenca. Como medida de precaución, la Policía ha procedido a acordonar la zona y ha cortado el paso de peatones y vehículos.
Las autoridades han movilizado a un equipo de desactivación de explosivos, que han procedido a inspeccionar la mochila sospechosa por si su contenido fuese peligroso. Finalmente, todo ha quedado en un susto.
