La Guardia Civil ha desarticulado una organización criminal dedicada al cultivo indoor masivo y al tráfico de marihuana en la comarca de La Sagra (Toledo). La actuación se ha saldado con la detención de catorce personas y la incautación de una importante cantidad de droga y bienes.
En total, los agentes en esta operación RUBOX han intervenido 10.967 plantas de marihuana, 83 kilogramos de cogollos preparados para su distribución, así como 400.000 euros en efectivo, joyas, relojes de marca, teléfonos móviles, ordenadores y seis vehículos, dos de ellos de alta gama.
La operación ha sido llevada a cabo por el Equipo ROCA 42 de la Compañía de la Guardia Civil de Illescas, y ha permitido esclarecer seis delitos contra la salud pública por tráfico de drogas, seis delitos de defraudación de fluido eléctrico y un delito de pertenencia a organización criminal.
Marihuana incautada ya preparada para su venta.
Las investigaciones se iniciaron en octubre del pasado año, tras recibirse diversas informaciones que alertaban de la posible existencia de una red criminal que operaba desde varios chalets ubicados en distintas localidades de La Sagra.
Investigación minuciosa
Según las pesquisas, estas viviendas eran utilizadas para el cultivo intensivo de marihuana mediante sistemas indoor.
Tras una investigación compleja y minuciosa, los agentes lograron identificar a los principales integrantes de la organización, su estructura, las viviendas empleadas y las personas encargadas de su mantenimiento.
Guardia Civil entrando a la vivienda.
La fase de explotación de la operación se desarrolló en la madrugada del martes 27 de enero, cuando se llevaron a cabo ocho entradas y registros simultáneos en inmuebles situados en Illescas, Borox y Ugena, logrando desarticular por completo la organización criminal.
Durante el dispositivo, la unidad investigadora contó con el apoyo de las Unidades de Seguridad Ciudadana (USECIC) de Toledo y Albacete.
Plantas de marihuana incautadas en esta operación.
Desde la Guardia Civil se recuerda que el cultivo de marihuana con fines de tráfico constituye un delito contra la salud pública, castigado con multas económicas y penas de prisión de hasta tres años.
Asimismo, los enganches ilegales a la red eléctrica suponen un delito de defraudación de fluido eléctrico, sancionado con multas y penas de prisión de hasta un año, además de la correspondiente responsabilidad civil.
La Guardia Civil recomienda no intervenir ante posibles indicios de cultivo ilegal de drogas y comunicarlo de inmediato a través del 062 o del 112, recordando que la colaboración ciudadana puede realizarse de forma anónima.
