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Las tres escuelas infantiles municipales de Toledo, dependientes del Ayuntamiento pero con gestión privada, cerrarán sus puertas el próximo 7 de mayo. La empresa gestora ha comunicado oficialmente la suspensión de la actividad durante esa jornada debido a la huelga autonómica del sector de 0 a 3 años, convocada para exigir mejoras en el servicio.

La dirección de La Casita de Chocolate prevé un seguimiento masivo de la convocatoria, estimado en un 90 % del personal. Según el comunicado remitido a las familias, esta falta de trabajadores hace "imposible" cumplir con los ratios legales de servicios mínimos y las condiciones de seguridad necesaria para la atención de los menores.

Desde la gerencia aseguran haber analizado "todas las alternativas posibles" para mantener los centros abiertos. Sin embargo, concluyen que el servicio resulta "inviable" con solo un 10 % de la plantilla disponible, por lo que "priorizan la seguridad y el bienestar" de los niños y las niñas ante la imposibilidad de ofrecer una atención "adecuada".

Motivos de la movilización

La empresa pide comprensión e indica que las reivindicaciones del sector "no se limitan a cuestiones salariales". Los trabajadores exigen "mejoras en la calidad del servicio", destacando la necesidad de reducir las ratios de alumnos por aula y mejorar la atención a niños con necesidades específicas.

Asimismo, demandan mejores condiciones laborales que permitan disponer de tiempo suficiente para "la preparación educativa" y para "fortalecer la relación con las familias".

La gerencia ha pedido disculpas por los problemas de conciliación que esta situación generará a los padres y madres y ha agradecido la comprensión ante un conflicto que afecta tanto a los centros públicos como a los de gestión externalizada, como es el caso de las tres escuelas municipales de Toledo.

Los tres centros son Ana María Matute, ubicado en el barrio del Polígono; Gloria Fuertes, en Buenavista; y el del Casco Histórico, en el paseo del Carmen.