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La estatua que el emperador Carlos V tiene en el interior de la Puerta de Bisagra de Toledo ha aparecido caracterizada con una máscara hiperrealista de Elon Musk. Esta performance, llevada a cabo por el artista Eugenio Merino junto a Oxfam Intermón pretende llamar la atención sobre la "concentración extrema de poder económico y político en manos de una élite global" en la persona del hombre más rico del planeta y que califican como "rostro del nuevo orden neofeudal".

Oxfam Intermón ha publicitado esta campaña a través de sus redes sociales coincidiendo con la celebración del Foro Económico Mundial que estos días se reúne en la ciudad suiza de Davos.

La organización ha explicado que esta acción artística ha sido impulsada en un contexto marcado por un "récord histórico de la riqueza combinada de los milmillonarios, que en 2025 creció tres veces más rápido que la media de los últimos cinco años y alcanzó los 18,3 billones de dólares", según su propio informe.

Esta concentración de riqueza la interpretan "no solo como poder económico, sino también poder político" y afirman que "supone una amenaza directa para las democracias".

Poder absoluto

La ONG detalla que "la obra conecta la autoridad de los monarcas y los imperios del pasado con la concentración actual del poder económico y el nuevo neofeudalismo, mostrando cómo las antiguas estructuras de dominación, basadas en el poder militar, económico y de las dinastías, han sido sustituidas por nuevas formas de mega poder individual y corporativo, sustentadas en el control de los recursos, los datos, los medios de comunicación y las instituciones democráticas".

Para Franc Cortada, director de Oxfam Intermón, "la extrema concentración de riqueza ya no es una abstracción económica: se traduce en poder político real, en influencia directa sobre gobiernos, leyes y agendas públicas".

Eugenio Merino junto a la estatua de Carlos V.

"Mientras unos pocos acumulan fortunas sin precedentes, la mayoría ve erosionados sus derechos, su poder adquisitivo y su capacidad de decisión" provocando "una brecha que no solo genera pobreza; sino desafección, polarización y fragilidad democrática", ha apuntado.

Arte como herramienta de denuncia

Por su parte, Eugenio Merino ha argumentado que la obra busca "hacer visible lo que intencionadamente permanece oculto". "Los monumentos son sistemas de divulgación simbólica que sirven para legitimar el poder", explica el artista.

"Como sugieren Yannis Varoufakis o Cédric Durand, el capitalismo se ha transformado en un sistema con similitudes con el feudalismo histórico —el tecnofeudalismo—, en el que nuevos ‘señores’ controlan los territorios digitales y gobiernan desde el mercado, la tecnología y los datos. Esta intervención propone mirar de frente esa continuidad histórica y preguntarnos quién gobierna realmente nuestras democracias”, aduce.

Por último, Oxfam Intermón alerta que esta concentración de riqueza también afecta de manera significativa a España. De hecho, sostienen que en 2025, "la riqueza de los 33 milmillonarios españoles alcanzó un máximo histórico y creció cuatro veces más rápido que la media de los últimos cinco años, mientras los salarios vuelven a perder poder adquisitivo".

"Estos 33 milmillonarios acumulan más riqueza que el 39% de la población en España", sentencian, en un momento en el que la mayoría de la ciudadanía "no llega a fin de mes, al gran capital nunca le ha ido tan bien"

"Esta contradicción es el caldo de cultivo perfecto para la desafección democrática y los discursos autoritarios. Por eso es urgente poner límites al poder de los superricos", ha concluido Cortada.