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La chaqueta empieza a hacerse sitio en el armario tras haber pasado un agradable veranillo de San Miguel. Castilla-La Mancha dejará atrás desde el domingo parte del calor de estos días con una bajada de las temperaturas y la llegada de algunos chubascos.

El descenso será especialmente notable al inicio de la próxima semana. En Toledo, por ejemplo, los termómetros pasarán de los 35 grados previstos para este sábado a 32 el domingo y 29 el lunes, mientras que en Cuenca la máxima bajará de los 31 grados del sábado a 27 el domingo y 25 el lunes.

El cambio también se dejará sentir en el resto de Castilla-La Mancha, aunque con diferencias entre provincias. En Albacete, la máxima caerá desde los 34 grados del viernes y 31 del sábado hasta los 28 del domingo, con un nuevo descenso hasta los 26 grados el lunes.

El martes se mantendrá en torno a los 27 grados, con un 27 % de probabilidad de lluvia y previsión de lluvia débil durante la tarde.

En Ciudad Real, el descenso será algo más contenido. La previsión sitúa la máxima del domingo en torno a los 32-33 grados, frente a los 35 que pueden alcanzarse durante el sábado.

El lunes, sin embargo, los termómetros caerán hasta los 27-29 grados, dependiendo del punto de la provincia. En localidades como Membrilla se esperan 33 grados el domingo y 27 el lunes, mientras que en Poblete la previsión es de 32 y 29 grados, respectivamente.

Toledo y Talavera también perderán varios grados

En la provincia de Toledo, el descenso será especialmente visible después de un fin de semana todavía caluroso. Toledo capital alcanzará los 35 grados el sábado, mientras que el domingo se quedará en 32 y el lunes en 29. La probabilidad de precipitación será muy baja durante estas jornadas, aunque aumentará posteriormente.

Algo parecido ocurrirá en Talavera de la Reina, donde todavía se esperan 36 grados el sábado, antes de bajar a 34 el domingo y 32 el lunes. El martes llegará otro descenso, hasta los 27 grados, jornada para la que la previsión contempla un 55 % de probabilidad de precipitación y lluvia escasa.

Por tanto, el domingo será más bien una jornada de transición. La bajada comenzará a notarse, pero todavía habrá valores elevados en buena parte del territorio. Será entre el lunes y el martes cuando el cambio resulte más evidente, con máximas que en numerosos puntos quedarán ya por debajo de los 30 grados.

Cuenca será una de las zonas donde más se note

El descenso tendrá especial incidencia en la provincia de Cuenca. En la capital, después de alcanzar los 31 grados durante el sábado, la máxima se quedará en 27 el domingo y 25 el lunes. Para el martes se mantienen esos 25 grados y aparece un 30 % de probabilidad de precipitación, con previsión de lluvia débil durante las horas centrales.

En otras zonas de la provincia el comportamiento será similar. En Las Mesas, por ejemplo, se esperan 31 grados el domingo, 26 el lunes y 29 el martes, aunque sin precipitaciones significativas por ahora.

Aunque el cambio de tiempo comenzará el domingo, las lluvias no serán generalizadas ese día. Las previsiones actuales apuntan a una jornada todavía bastante seca en las principales ciudades de Castilla-La Mancha, con probabilidades de precipitación del 0 % en Toledo, Talavera, Albacete y Cuenca.

La situación puede cambiar a partir del lunes y, especialmente, el martes 29, cuando aumentan las opciones de lluvia en algunos puntos. En Talavera, por ejemplo, la probabilidad alcanza el 55 %, mientras que en Toledo se sitúa en el 40 %. En Albacete es del 27 % y en Cuenca del 30 %, con previsión de lluvia débil en algunos momentos de la jornada.

Así, el cambio será progresivo: del calor de 35-36 grados del fin de semana se pasará a máximas de entre 25 y 32 grados durante el comienzo de la próxima semana, mientras las nubes irán ganando terreno y las precipitaciones tendrán cada vez más presencia.