Castilla-La Mancha ha registrado un total de 41 muertes asociadas a las altas temperaturas en la primera quincena de agosto, 47 menos que en el mismo periodo del pasado año. Del total de decesos, 15 son de hombres y 26 de mujeres.
Así lo refleja el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), que ha estimado que la castellanomanchega es la sexta comunidad con más defunciones por calor.
El ranking lo lidera Cataluña, con 575 muertes en la primera quincena de agosto, seguida de Andalucía, con 105; Canarias, con 75; Comunidad Valenciana, con 56; Castilla y León, con 53; y Castilla-La Mancha, con 41.
Completan la lista Aragón (35), País Vasco (33), Galicia (31), Comunidad de Madrid (31), Navarra (30), Murcia (12), Cantabria (12), Asturias (12), Extremadura (4), La Rioja (3), Melilla (1) y Baleares (1). En Ceuta, el sistema no estima fallecimientos por esta causa.
En el conjunto de España, un total de 1.108 personas han muerto debido a las altas temperaturas en la primera quincena de agosto, 146 más que en el mismo mes del año pasado.
Según las estimaciones de MoMo, se trata del tercer mayor dato para los primeros 15 días de agosto desde que comenzó a funcionar este sistema, en 2015. Solo ha sido superado por la cifra de 2018, con 1.197; y de 2022, con 1.225.
En cuanto al perfil de los fallecidos en el mencionado periodo de tiempo, 670 fueron mujeres y 438, hombres.
155 fallecidos desde el mes de junio
Desde el inicio de junio hasta mediados de agosto, el calor ha acabado con la vida de 155 personas en Castilla-La Mancha.
Este dato refleja un notable descenso de las muertes con respecto a 2025, cuando se registraron 192 en el mismo periodo de tiempo.
Del total de 155 decesos, 55 se corresponden a hombres y 100 a mujeres.
Recomendaciones
Para mitigar los efectos de este fenómeno, se insiste en la importancia de la hidratación y la estancia en espacios frescos o refrigerados.
Además, se pide a los ciudadanos la ingesta regular de agua y se les desaconseja el consumo de bebidas con cafeína, alcohol o alto contenido de azúcar por su potencial deshidratante.
En paralelo, se plantea una especial protección para los colectivos vulnerables, especialmente las personas mayores, las embarazadas, las que tienen una movilidad reducida, las que padecen una adicción a las drogas y otras sustancias, y en las que concurren condiciones clínicas adversas.
