El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha pedido la convocatoria de elecciones generales antes de que el Gobierno avance en un modelo de financiación autonómica pactado con el líder ERC, Oriol Junqueras, y que ha calificado de "ofensa". "Antes de que decidan los que quieren romper España, prefiero que hablen los españoles y lo hagan muy claro. Ya está bien de barrer siempre para los mismos", ha asegurado.
Una petición lanzada minutos después de que la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, diese detalles sobre un nuevo sistema que el barón socialista castellanomanchego ha calificado de "doloroso", "intolerable" e "inconcebible". Se trata, a su juicio, del "mayor ataque a la igualdad de los españoles" y ha dicho que solo lo habría esperado "de la derecha más reaccionaria".
Además, aunque ha defendido que "el modelo que hoy se plantea no tiene viabilidad" debido a que no cuenta con los apoyos necesarios en el Congreso, ha advertido de que si saliese adelante supondría un "suicidio político" para el PSOE, ya que traiciona los principios progresistas del partido, aceptando un sistema en el que las comunidades que más aportan acaben siendo las que más reciben.
Page, durante una intervención tras inaugurar un nuevo centro de salud en Alcoba de los Montes (Ciudad Real), ha dejado claro que no piensa respaldar "bajo ningún concepto" la propuesta impulsada por el Ministerio de Hacienda, que ha sido presentada un día después de que Sánchez recibiese en la Moncloa al líder de ERC, Oriol Junqueras.
"Es intolerable que en España se pacte el modelo de financiación de todos con unos independentistas y luego se sirva el plato frío al resto", ha asegurado Page. En este contexto, el barón castellanomanchego también ha deslizado una crítica directa al presidente del Gobierno. Lo ha hecho al referirse al "interés personal" que, en su opinión, hay detrás de una propuesta pactada únicamente con Junqueras.
Argumentos "ininteligibles y caóticos"
El jefe del Ejecutivo regional ha cargado además contra la forma en la que Montero ha presentado la propuesta. "Hoy hemos tenido que escuchar por primera vez argumentos ininteligibles y caóticos para intentar explicar lo inexplicable", ha señalado, en referencia a un modelo que, según ha denunciado, no se ha negociado con las comunidades autónomas.
Page ha insistido en que el rechazo va más allá del impacto que pueda tener el futuro reparto en Castilla-La Mancha. "No lo vamos a aceptar, no solo como región afectada, sino porque es echar a la basura decenas de años de pelea por la progresividad fiscal", ha afirmado. Y ha añadido: "Que pague más el que más tiene, pero no para que se lleve más el que más tiene".
También ha cuestionado los mecanismos correctores del modelo y la creación de fondos específicos. Ha hablado de "fondos de limosnas" y los ha calificado como "una ofensa a los valores progresistas que se han defendido en este país durante mucho tiempo".
"No me vale que el pastel sea más grande"
Page tampoco ha comulgado con la idea expuesta por Montero de que las comunidades autónomas recibirán casi 21.000 millones de euros más hasta 2027. "No me vale que el pastel sea más grande. Claro que lo es, llevamos once años esperando que se hornee y ahora nos encontramos con que solo se ha pensado en el trozo de un territorio", ha lamentado.
El mandatario castellanomanchego ha ahondado en las contradicciones en términos de progresividad que presenta el sistema que el Gobierno central pretende imponer a las comunidades autónomas. "¿De qué sirve cobrar más impuestos a los ciudadanos y las empresas con mayor renta si a la hora de repartirlos damos más a las regiones que más tienen?" se ha preguntado.
Por ello, como ya expresara este jueves tras el encuentro entre Pedro Sánchez y Oriol Junqueras en el palacio de la Moncloa, ha insistido en que "tendría que volver a nacer para aceptar un modelo tan regresivo, injusto y que supone un ataque a la igualdad de los españoles".
"Nos estamos jugando el ser o no ser de lo que somos. Sabíamos que 2026 iba a ser un año con curvas pero, desde luego, esta no la vamos a aceptar bajo ningún concepto", ha sentenciado el presidente de Castilla-La Mancha.
