Más de 450 kilómetros separan las ciudades de Albacete y Ceuta, incluido un pequeño tramo del Mare Nostrum, nuestro Mar Mediterráneo. Pero esa distancia se ve superada por el cariño y por el sentimiento de pertenencia común a un gran país, España, que nos hacen sentirnos muy cercanos a los ceutíes.
Hoy, 2 de septiembre, es el Día de Ceuta, y los españoles tenemos una oportunidad para demostrar que, por encima de nuestras diferencias, hay principios que nos unen y que debemos defender juntos, porque Ceuta ha sufrido un ataque a su integridad territorial que no puede dejarnos indiferentes, pero, además, más allá de las circunstancias concretas que lo provocaron, debemos mirar también sus consecuencias y la situación que sus ciudadanos están soportando actualmente.
Los ceutíes necesitan sentir que no están solos, que el resto de España está a su lado y que compartimos con ellos la defensa de su seguridad, su convivencia, su libertad y su pertenencia a España.
Por eso hoy a las ocho de la tarde, los albaceteños vamos a demostrar esa cercanía, y en la puerta del Ayuntamiento, que es la casa de todos, vamos a concentrarnos para expresar ese cariño y ese apoyo a nuestros compatriotas que es tan importante en estos momentos, aprovechando estas líneas para convocaros a todos los albaceteños y albaceteñas sin distinción, para que juntos, expresemos nuestro sentir, y juntos enviemos un mensaje de solidaridad. Porque hoy todos somos ceutíes, todos somos caballas.
Ceuta no está lejos. Ceuta no es una realidad ajena. Ceuta es España y los ceutíes son españoles. Y cuando nuestros compatriotas atraviesan momentos de dificultad, el resto de españoles debemos saber estar a su lado, porque Ceuta es una parte irrenunciable de nuestro país por historia, por cultura y por convicción de sus habitantes y de todos los españoles.
La concentración de hoy no va contra nadie, pero sí es una llamada de atención a muchas conciencias. La situación provocada por la entrada masiva en territorio ceutí -territorio español y europeo-, no puede derivar en inseguridad, colapso de los servicios públicos y problemas de convivencia. Los ciudadanos de Ceuta no tienen la culpa, y merecen que a la mayor brevedad se reponga la situación anterior. Ésa es una responsabilidad y una obligación de los poderes públicos españoles, y no podemos tolerar ni la inactividad ni la resignación.
En cada pueblo y cada ciudad de España vamos a alzar hoy nuestras voces al unísono, y vamos a hacerlo desde la serenidad y también desde la firmeza, respondiendo a una iniciativa de la Federación Española de Municipios y Provincia. Nuestro Gobierno debe reforzar los medios del Estado en Ceuta, debe garantizar la seguridad y el control de la frontera, y debe poner medios humanos y materiales para apoyar a la población, además de acometer el retorno efectivo y con garantías de quienes entraron ilegalmente en nuestro país. Todo ello con el apoyo eficaz y activo de la Unión Europea, cuyas fronteras también están afectadas.
Para conseguirlo y pedirlo nos vemos todos a las ocho de esta tarde frente al Ayuntamiento, para decir alto y claro que los ceutíes no están solos y que, hoy más nunca, en Albacete todos somos Ceuta.
