E. E. CLM
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Fernando Núñez Rebolo, presidente de Grupo Ibérica, recibió este jueves uno de los Premios Nacionales Isabel de Farnesio de Diplomacia y Relaciones Internacionales, un reconocimiento que distingue su contribución al desarrollo cultural y social desde el ámbito de la empresa y la sociedad civil.

El galardón fue entregado en el Auditorio Municipal de Mota del Cuervo durante una ceremonia que reunió a representantes institucionales, culturales y empresariales de distintos puntos del país.

Los Premios Isabel de Farnesio, presentados oficialmente en el Congreso de los Diputados y elSenado, reconocen a personas y entidades que contribuyen a fortalecer la proyección de España desde ámbitos como la diplomacia, la cultura, la empresa o la acción social, poniendo en valor iniciativas con capacidad de generar impacto y cohesión territorial.

En el caso de Fernando Núñez Rebolo, el jurado ha querido reconocer una trayectoria vinculada al impulso de proyectos que combinan desarrollo económico, conservación del patrimonio, dinamización cultural y generación de oportunidades en el entorno rural.

El reconocimiento pone especialmente en valor la labor desarrollada desde la Fundación Fernando Núñez y el proyecto cultural del Monasterio de Uclés, convertido en los últimos años en uno de los principales referentes culturales de Castilla-La Mancha.

Premios Nacionales Isabel de Farnesio de Diplomacia y Relaciones Internacionales.

Gracias a una programación estable que integra patrimonio, música, arte, pensamiento y turismo cultural, el Monasterio ha logrado posicionarse como un motor de desarrollo territorial capaz de atraer miles de visitantes y proyectar la riqueza histórica y cultural de la región a nivel nacional e internacional.

Iniciativas como Lux in Tenebris, Uclés Música o la recuperación y puesta en valor de espacios históricos del monasterio han contribuido a consolidar este enclave como un ejemplo de cómo la cultura puede convertirse en una herramienta de transformación económica y social para el territorio.

Este reconocimiento refuerza la importancia de impulsar proyectos que conecten patrimonio, cultura y desarrollo, generando oportunidades en el medio rural y contribuyendo a la proyección de Castilla-La Mancha como destino cultural de referencia.