El Real Madrid ya está pensando en el duelo de Champions ante el Atalanta después de ver cómo La Liga se ha vuelto a abrir. Aunque parecía prácticamente imposible después de los tropiezos de enero, los blancos parecen haber encontrado su sitio entre las dificultades que se han encontrado durante este tramo de la temporada. Zinedine Zidane puede estar satisfecho de lo conseguido, pero el gran reto llega esta semana.

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Las bajas vuelven a marcar un nuevo duelo en el que los blancos van con lo justo ante un equipo con la moral en tendencia ascendente. Todos los ojos se centran en las opciones que tenga Benzema para ser uno más este miércoles. Fede Valverde, Hazard y Rodrygo parecen haber avanzado en sus recuperaciones, pero no lo suficiente. Los descartados completamente serán Álvaro Odriozola, Eder Militao Sergio Ramos y Dani Carvajal.

Zidane ya lleva varios días incidiendo en varios aspectos a tener en cuenta para que el duelo caiga del lado merengue. Aunque se ha apostado siempre por ir partido a partido, la sensación es que este duelo se lleva jugando desde la semana pasada. Los blancos veían al Barça caer con estrépito frente al PSG y al Sevilla soportar el fenómeno Erling Haaland en el Sánchez Pizjuán. Viendo lo sucedido, como para no tener miedo.

Zinedine Zidane, en el banquillo REUTERS

Después de ver cómo los españoles están sufriendo en Champions, el técnico francés ha puesto toda su atención en algunas claves. A priori, la eliminatoria ante el Atalanta parecía más sencilla que las de sus rivales. Los italianos fueron el equipo revelación de la temporada pasada. Después de cambiar algunas piezas, no estaban dominando como la temporada pasada. Pero la situación de la plantilla blanca y la carga de la temporada invita a pensar que el duelo está muy igualado.

Defender 'kamikazes'

Si algo pone en énfasis el Atalanta es su juego ofensivo. Zidane busca dinamitar el ritmo alto que impera en los partidos del equipo italiano con la pausa de su centro del campo. Los Muriel, Zapata o Ilicic penalizarán cualquier error que se cometa en la fase de salida, así como la alta presión que caracteriza al equipo de Gasperini. El ida y vuelta no favorecerá a los intereses merengues.

Las armas

Aún así, los blancos cuentan con armas para ir al cuerpo a cuerpo. Los espacios para Asensio y Vinicius son una bendición, aunque la baja de Benzema mermará sin duda esta balanza. Ahí los laterales ganarán en importancia para generar ventajas que sumen ante la acumulación de jugadores en las líneas interiores del Atalanta. 

Zidane da órdenes a los jugadores del Real Madrid desde la banda del José Zorrilla REUTERS

El ejemplo del Inter

Zidane vislumbra un encuentro similar a los vividos frente al Inter en fase de grupos. Ahí los blancos supieron igualar las fuerzas del juego directo italiano. El papel de Nacho y Varane cuidando su espalda será vital. No estarán Lukaku y Lautaro, pero la amenaza será similar con un dibujo diferente al que suele plantear el conjunto de Milan.

El aspecto físico

El Real Madrid llega bastante mermado a este partido y se prevé una batalla que llevará al límite físico a los jugadores. Jugar contra un equipo cuyas fases de elaboración son más directas que horizontales supone un alto desgaste. La gestión de esta cuestión será fundamental, sobre todo con un banquillo tan corto.

El juego aéreo

Está siendo una vía para anotar goles que los blancos aprovechan. Sin Sergio Ramos, los Varane, Casemiro y el propio Mariano son bazas a tener en cuenta para conseguir una pequeña ventaja con la que jugar a favor. Los dos primeros han decidido partidos de esta manera, por lo que la necesidad de que aparezca un personaje secundario así prima.

[Más información: La cantera del Real Madrid, a prueba en Champions: la solución ante el reto del Atalanta]