Marcelo y su hijo Enzo siguen siendo protagonistas en las redes sociales. Ambos brasileños han dejado claro que la diversión y el fútbol tienen que ir unidos el máximo tiempo posible. Si hace unos días era el pequeño quien se presentaba en el vestuario del primer equipo del Real Madrid, en esta ocasión se han cambiado los papeles.

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En un vídeo que han compartido aparece Marcelo en el centro del vestuario rodeado de toda la plantilla del Benjamín B. El reto era sencillo de entender: repetir la proeza que se realizó en el vestuario de los de Zidane. Sin embargo, más complicado en la práctica. Niños más pequeños y cierto nerviosismo por compartir un momento con el mejor lateral izquierdo del mundo. Marcelo empezaba tocando el balón con la cabeza y el resto de jugadores se la devolvía. Enzo quiso estar en la parte final, aunque no fue el último. Pese a algún que otro susto el esférico llegó sin tocar el suelo al último eslabón de la cadena de jugadores y Marcelo encestó tras un cabezado sublime. Era el momento de la fiesta. Enzo fue manteado por los compañeros de su padre peor, en este caso y por razones evidentes, era algo imposible. Dio igual: saltos, gritos y una celebración por todo lo alto a la que se sumó Marcelo. El entrenador de los pequeños, allí presente, aplaudía ante lo que estaba viendo entre carcajada y carcajada.

LA RAZÓN DEL RETO

Marcelo explicó cómo comenzó este reto que se ha vuelto viral. Fue junto a una conversación con Casemiro, que lanzó un envite al pequeño Enzo y su padre para realizar una determinada cantidad de toques. La competitividad era notable y la cifra fue ascendiendo poco a poco hasta que se logro esa gran serie de toques.