Lo que Zinedine Zidane le está aportando al fútbol está fuera de toda duda. Con la humildad por bandera, desde su llegada al banquillo del Madrid el técnico francés solo ha cometido un error. Ganar hasta la saciedad. Especialmente lo ha hecho en Europa, en la Champions League, donde todo cobra una dimensión mayor si cabe. Sin proclamar a los cuatro vientos estilos de juego, Zizou ha hecho al Real Madrid más campeón, profundizando en la esencia de un club que va camino de marcar una segunda época dorada, tras aquella de los Di Stéfano, Puskas, Gento y compañía.

Salvo en aquellos rincones donde el antimadridismo ciega la percepción de la realidad o, al menos, la distorsiona, en el mundo son conscientes de lo que está haciendo el galo. The New York Times, uno de los diarios más prestigiosos de la actualidad por su rigor, ha emitido un artículo en el que se pone de manifiesto el porqué Zidane es un grandísimo entrenador, si no es ya el mejor.

Zidane y Florentino en The Best

THE NEW YORK TIMES LE SITÚA COMO UNO DE LOS MEJORES

"El tipo de aplausos que tan libremente fluye hacia alguno de sus contemporáneos, los apasionantes cánticos de alabanza, los adjetivos fastuosos y las exclamaciones de genio han eludido por alguna razón a Zidane, a pesar de coleccionar título tras título. A menudo no es mencionado cuando se debate quiénes son los mejores entrenadores de su generación. Pep Guardiola y José Mourinho, por su supuesto, serían los primeros en venir a la cabeza. Zidane ha ganado la Champions tantas veces como ellos y en una fracción de tiempo. Massimiliano Allegri, Jürgen Klopp, Maurizio Sarri y Antonio Conte no han ganado nunca la Champions y todavía parecen estar en mayor consideración que Zidane".

EL VERDADERO VALOR DE ZIDANE

"Los aficionados y los clubes ven a Guardiola como un paradigma: lleno de un fervor profético, proveedor de un estilo distinto e inequívoco. Zidane no encaja en ese molde. No pretende ser el abanderado de una escuela de pensamiento que tenga un propósito elevado de querer transformar el juego. Él selecciona al equipo, su equipo juega bien, y -al menos en la Champions- gana invariablemente. En una cultura que pide complicación, representa una simplicidad rayando el ascetismo. Zidane hace bien las cosas sencillas. Puede, solo puede, que sepa lo que está haciendo".

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