Sergio Llull celebra una canasta con el Real Madrid en Euroliga

Sergio Llull celebra una canasta con el Real Madrid en Euroliga EFE

Baloncesto Real Madrid 88-65 Panathianikos

El Real Madrid noquea al Panathinaikos y saca músculo como local en Euroliga

El equipo merengue sigue sin perder en casa. El Real Madrid superó con creces al Panathinaikos con un Tavares inconmensurable.

15 octubre, 2021 23:18

El Real Madrid superó al Panathinaikos en el WiZink Center y ya acumula tres victorias en la Euroliga. El equipo de Pablo Laso firma una semana perfecta en competición europea y continúa dando muestras de su adaptación en un año con muchas caras nuevas. Tavares dominó una vez más en la pintura y Sergio Llull apareció en los momentos claves. Rudy y Causeur, también determinantes. [Narración y estadísticas: Real Madrid 88-65 Panathinaikos]

El conjunto merengue no quiso dejar nada para el final y apostó por una salida revolucionaria. Un plan que salió a la perfección, pues el conjunto blanco no tardó en dominar con un 14-3 de parcial. El ritmo era alto y los de Laso, pese a no controlar adecuadamente las pulsaciones, estaban sacando provecho de su intensidad. La parte negativa la daba los datos de balones perdidos (tres en el inicio), pero Panathinaikos tampoco mostraba una cara perfecta y perdonaba.

La velocidad del juego permitió al Real Madrid brillar en su estilo. Abalde castigaba desde el perímetro y puso el 17-5 en su segundo acierto en el triple. Yabusele, si no había premio en el exterior, sacaba petróleo de su potencial cerca de la zona. Los minutos del Real Madrid estaban siendo idílicos con el 19-7 y ni dos triples de Perry bastaron para acabar con la fiesta merengue. Una mandarina de Llull puso la guinda perfecta a estos diez minutos para un 30-18.

El ritmo anotador del Real Madrid lo decía todo. Y, pese a ello, Laso se la jugó metiendo a sus dos torres a la vez. Poirier y Tavares se hicieron con la pintura y Panathinaikos empezó a temer el tapón en cada penetración. Sin embargo, bien por falta de energía o por simple conservadurismo, la dinámica cambió por completo hasta marcharse a vestuarios con un marcador de 42-30. El Real Madrid bajó ligeramente el pistón y la velocidad desapareció de la pista.

La experiencia vale extra

Todo lo contrario que en un tercer cuarto que, pese a no contar con la explosividad de los diez iniciales, recuperó ese ida y vuelta que estaba entreteniendo al aficionado. Ro rompió la distancia del +10 y Yabusele sostuvo el muro de esa diferencia psicológica. Panathinaikos estaba echando en falta un referente ofensivo y ese no llegó. El Real Madrid, por su parte, encontró siempre en su fondo de armario la respuesta a cualquier problema en ataque.

Causeur vivió un minuto brillante donde lanzó al Real Madrid hasta el 60-45 cuando Panathinaikos parecía recortar. El cuadro heleno tuvo que parar el partido y solo una canasta sobre la bocina de Floyd, en parte mal gestionada por la defensa merengue, dio vida al cuadro visitante antes del tramo final (62-50).

El último cuarto fue el de los veteranos. Sergio Llull reapareció para sostener al Real Madrid con la suficiente ventaja como para mantener la calma (65-52). Rudy, con un triple clave a siete para el final, reforzó las previsiones merengues (71-55). Y Abalde, en un partido para el recuerdo con 16 puntos, hundió el balón y al Panathinaikos para poner el 3-1 en el global del Real Madrid en la Euroliga.

Real Madrid 88-65 Panathinaikos

Real Madrid: Heurtel (3), Abalde (16), Hanga, Yabusele (14) y Tavares (17) -quinteto inicial- William Goss (4), Causuer (8), Poirier (10), Llull (6), Taylor (4), Rudy Fernández (6) y Alocén.



Panathinaikos: Macon (18), Papagiannis (12), White (6), Papapetrou (7) y Sant-Roos -quinteto inicial- Perry (10), Bochoridis, Kaselakis (2), Floyd (2), Nedovic (3), Evans (3) y Mantzoukas (2).

Parciales: 30-18 | 12-12 | 20-20 | 26-15

Árbitros: Sreten Radovic (CRO), Saso Petek (RUS) y Hugues Thepenier (FRA). Sin eliminados.

Incidencias: partido correspondiente a la cuarta jornada de la Euroliga, disputado en el Wizink Center de Madrid ante 4.630 espectadores.