El Real Madrid no pudo entrar más motivado al partido ante el CSKA correspondiente a las semifinales de la Final Four de Euroliga. El despliegue técnico en Belgrado estuvo a la altura y bastó con la presentación de las respectivas plantillas para comprobarlo. Uno a uno fueron pasando todos los protagonistas, presentados como gladiadores entre llamas, que a su vez fueron saludándose con sus compañeros para preparar la batalla. 

Y es que, a pesar de que en la grada no había un gran apoyo al Real Madrid -cerca de 300 valientes aficionados merengues se desplazaron-, el ambiente creado también ayudó. Con una iluminación escasa, las luces de los móviles en la grada y dos cajas gigantes ejerciendo de pantallas coronaban la pista. En ellas empezaron a aparecer los rostros de, en este caso, los jugadores del conjunto blanco. Entre llamas y música de fondo fueron pasando una a una las caras de las estrellas merengues que, minutos después, iban a saltar al parqué para pasar a la final.

UN PARTIDO MAYÚSCULO

El recibimiento estuvo acorde con la situación. Una Final Four de Euroliga entre dos equipos como el Real Madrid y el CSKA de Moscú requiere un escenario así. El interés que ha suscitado el encuentro es tal que incluso las franquicias de la NBA han mandado representación a Belgrado. Nadie se quiere perder una cita de este tipo. Tanto los madridistas como los rusos son dos de los mejores equipos del continente y, a buen seguro, brindarán un gran espectáculo a los presentes. El Fenerbahce espera en la final.

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