Y los sueños, sueños son. El Fenerbahçe cumplió las previsiones y se impuso al Zalgiris de Jasikevicius que creyó hasta el final. El maestro Obradovic pudo contra el pupilo, aunque no sin problemas. Tuvo que ser Ali, con un final lleno de magia, suerte y potencial el que decidiera la primera semifinal de la Final Four. El infierno turco se trasladó a Belgrado para colarse por tercer año consecutivo en la pelea por el trono. (Así vivimos el partido en directo).

Comenzó el partido sin mirar atrás el Fenerbahçe. De la mano de Wanamaker conseguía subir el 7-1 al marcador durante el primer minuto de juego. La experiencia del conjunto turco les permitía aprovecharse de los fallos del rival. Eso mismo acusaba el Zalgiris de Jasikevicius. La falta de veteranía en este tipo de plazas condenaba al equipo lituano a encadenar hasta cinco minutos sin anotar los primeros puntos de campo. Tras un tiempo muerto solicitado por Jasikevicius para tratar de reaccionar a su equipo, el partido volvió a encenderse. En detrimento de los intereses de los lituanos, fue el Fenerbahçe quien encontró en Luigi Datome a su particular piedra angular. El italiano se hizo amo y señor del final del primer cuarto y dejaba a su equipo a seis puntos del rival en el descanso.

El segundo cuarto fue otro cantar. El Fenerbahçe seguía alardeando de colocación atrás y sacaba una y otra vez el error no forzado de los lituanos. Hasta nueve pérdidas de los jugadores del Zalgiris condenaban a los de Jasikevicius a consumar la mayor desventaja de la eliminatoria: diez abajo (23-13). Por su parte, el equipo turco seguía de dulce confiando en el italiano Luigi Datome quien, con un inicio espectacular de la segunda manga, hacia lo más pequeño posible a un quinteto lituano que no encontraban la manera de hacer daño a los de Obradovic. 

La magia de Ali tumba el sueño de un combativo Zalgiris

REACCIÓN DE ZALGIRIS

Con una escuadra turca muy bien plantada en la pintura, robando todo lo que asomaba por la zona y desquiciando al rival, Jasikevicius hacia reaccionar a los suyos con una de sus particulares charlas. Kevin Pangos, el hombre de confianza de su entrenador sobre la pista, salía otra vez a la pista para procurar taponar la herida que estaba abriendo cada vez más el Fenerbahçe. La irrupción de Toupane durante el primer cuarto parecía haber dado la alternativa a la fiereza de Vesely. No obstante, aparecían Pangos o Davies para hacer que el Zalgiris creyera en sus opciones.

Las pérdidas de los lituanos arriba daban aire a los jugadores turcos. Cero triples a lo largo de toda la primera parte de Zalgiris. Solo determinadas inclusiones brillantes de jugadores como White conseguían socavar la férrea línea marcada sobre la pizarra por Obradovic. Rozando el descanso, lejos de arrugarse, Jasikevicius arreó una última arenga a sus pupilos. A base de oficio conseguían dominar el rebote lo que les llevó a anotar hasta cuatro puntos desde la línea de tiros libres. Esto provocó que se marcharan por tan solo seis atrás a los vestuarios.

LAS CARTAS SOBRE LA MESA

Ambos conjuntos saltaron a la tarima tras el descanso. Las charlas técnicas debieron surtir su efecto. Quintetos renovados para comenzar un mini-partido de dos cuartos y cerrar la eliminatoria. Comenzaba golpeando Zalgiris por mediación de Kevin Pangos. Los lituanos se acercaban peligrosamente. Sin embargo, la mordiente arriba de los chicos de Obradovic rápidamente se encendió y por mediación de Melli volvían a instaurar la ventaja sobre el pabellón. 

Otra vez los viejos fantasmas. Zalgiris flaqueaba atrás y los turcos no dudaban, esta vez por medio de Wanamaker, para penetrar hacia la canasta. Volvió a tocar fondo Zalgiris, trece abajo. Nuevo parón de su entrenador para un nuevo tirón de orejas. Y no sería en balde. A cuatro minutos del cierre del tercer cuarto, Ulanovas se encargaría de hacer real el primer triple de los lituanos en el partido. Otra vez Kevin Pangos, acompañado de la inestimable ayuda del francés Toupane, conseguía la machada y ambos colocaban a su equipo tan solo a dos puntos del Fenerbahçe. De besar la lona a levantarse con pundonor. 

La magia de Ali tumba el sueño de un combativo Zalgiris

OFICIO DE CAMPEÓN 

Un nombre solo para describir el inicio del último cuarto: Ali Muhammed. El autor de nueve puntos de los últimos once del Fenerbahçe conseguía disipar cualquier atisbo de preocupación sobre los de Obradovic. Los de Jasikevicius seguían cometiendo errores propios de la inexperiencia en este tipo de fiestas. Presión al hombre del Fenerbahçe que consumaban una y otra vez los fallos de los lituanos. Ya el efecto Muhammed había conseguido dar el relevo a Luigi Datome. Pangos no sería tan determinante. Fallos en los tiros libres terminaban de condenar a su equipo. Un tiro de Sloukas a falta de un minutos ponía a los turcos ocho arriba para firmar la sentencia. Temporada top de los de Jasikevicius que, con un presupuesto muy inferior, ha llegado a tutear al amo de la Euroliga: Zeljko Ogradovic. 

FENERBAHÇE 76-67 ZALGIRIS

Fenerbahçe:  Wanamaker (9), Melli (4), Vesely (8), Kalinic (2), Sloukas (14), Thompson (-), Nunnally (-), Guduric (-), Hersek (-), Guler (-), Mahmutoglu (-), Muhammed (19), Duverioglu (4) y Datome (16).

Entrenador: Zeljko Obradovic.

Zalgiris: Ulanovas, Pangos (16), Toupane (6), Arlauskas (7), Davies (12), Sajus (-), Masiulis (-), Milaknis (-), Micic (5), Davies (2) , White (10), Kavaliauskas (5), Valinskas (-) y Jankunas (4).

Entrenador: Sarunas Jasikevicius.

Árbitros: Hierrezuelo, Radovic y Latisevs.

Parciales: 19-13 | 20-20 | 15-17 | 22-17

Incidencias: Partido correspondiente a la semifinal de la Final Four de la Euroliga que se disputó en el Stark Arena (Belgrado).

  76 - 67  
FENERBAHÇE vs ZALGIRIS KAUNAS

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