Baloncesto

El alma de Llull pone al Madrid mirando a Belgrado

El Madrid se adelanta en la eliminatoria con un 2-1 y roza el pase a la Final Four de Belgrado. La reaparición de Llull fue clave, tanto en lo que sucedía en el campo como lo que se sentía en la grada. El espíritu del base merengue inundó al equipo de Laso que acabó ganando en un final de infarto. A pesar de alcanzar una buena ventaja en el tercer cuarto, Calathes dinamitó el partido y rozó la remontada.

25 abril, 2018 20:55

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No faltó nadie a la cita del WiZink Center. Era el retorno del Rey. Llull regresaba a la convocatoria e iba a jugar. Decoración en la grada en su honor, buena entrada de los aficionados merengues y un factor cancha que hacer valer. Aunque sin el de Mahón en el cinco inicial, comenzó el partido. Pascual, por su parte, cambiaba a Antetokounmpo y le daba la salida a Rivers. (Así vivimos el partido en directo).

El liderazgo lo puso el Madrid. Y sobre todo con Taylor en su máximo esplendor. Qué mejor que comenzar el partido con un soberbio tapón y la posterior entrada a canasta. Doncic le regalaba un alley-oop y posteriormente el esloveno se la guisaba él mismo para poner el 4-0. Se rehizo bien Panathinaikos son sus pilares. Calathes la clavaba en el triple y seguía la buena línea impuesta por Gist. Les siguió James que poco a poco entró en una racha de las que acostumbra. 

El alma de Llull pone al Madrid mirando a Belgrado

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El partido estaba rápido y eso le favorecía. Idas y venidas, buenas defensas del Madrid, presión en la grada y el 11-7 abría algo de diferencias. Pero entonces el tiempo se paró en el WiZink. Ovación porque volvía Sergio Llull. El base lo intentó varias veces desde el perímetro pero no logró estrenarse. Sin embargo, lo remedió Rudy Fernández sobre la bocina para el 17-17 del primer cuarto. El Madrid había puesto más ganas pero faltaba el acierto.

Golpeaba primero James para adelantar a Panathinaikos en el segundo cuarto. Un tripe de los suyos que servía como aviso para siguientes tramos del partido. Pero contra todo pronóstico perdonaba en la personal. Algo que aprovechó a la perfección Carroll. El escolta fue el que detonó el partido. Salidas de bloqueos que se convertían en dos puntos casi asegurados.

El alma de Llull pone al Madrid mirando a Belgrado

El alma de Llull pone al Madrid mirando a Belgrado

EL PALACIO DESATA LA LOCURA

Llegaba su primer triple y tras una canasta de Tavares el Madrid metía una marcha más. 26-20 para lograr la mayor diferencia hasta el momento. La fragilidad en defensa hizo acto de presencia y dos malos balances empataron el encuentro. Bien sofocado por parte de los griegos ese primer arreón. Hasta que el Madrid dijo basta. Paso adelante en defensa, Antetokounmpo empezaba a desesperarse y ni los problemas con el reloj impedían que el Madrid siguiera en su salsa. Perdió los papeles Pascual y, después de encararse con el árbitro, recibió una técnica que se quedó en poco. La guinda llegó a cargo de Doncic. Póster de concurso y el 40-34 daba al equipo de Laso la merecida ventaja.

El alma de Llull pone al Madrid mirando a Belgrado

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CALATHES AMARGA EL ÉXTASIS MERENGUE

El griego fue el gran protagonista del tercer cuarto. Su equipo le necesitaba y él dio un paso adelante que fue suficiente como para apretar el partido. De los 7 a los 17 puntos, con un gran acierto desde una de sus peores zonas: el perímetro. Y eso que el Real Madrid llegó a pasar por sus mejores momentos. El 46-34 daba casi por cerrado el encuentro hasta que apareció el mago heleno. Con el Madrid cargado de faltas, algún que otro despiste defensivo, y con Gist poniendo la puntilla, el marcador cambió radicalmente hasta el 57-53. Ayón y Thompkins, de los pocos madridistas que entraron en una ínfima racha. Del éxtasis a la tensión por asegurar cuanto antes el triunfo.

LLULL YA ESTÁ AQUÍ

El base de Mahón fue clave durante todo el encuentro. Aunque no anotase sus habituales puntos, reapareció en el mejor momento. Las mandarinas tardaron en llegar pero él ya estaba ahí. Dos triplazos evitaron una remontada que cada vez estaba más cerca de certificarse. Calathes prosiguió su festival del tercer cuarto y James le escoltó. Un triple suyo, con feo gesto a la afición merengue, puso el 70-70 y tapó la heroica de Llull. Pero el destino ya estaba marcado. Carroll la clavó en el triple, Reyes se pegó como nunca en la pintura y el Madrid acabó ganando por los pelos un partido que pudo haber matado antes de tiempo. El 2-1 luce en el global y la Final Four de Belgrado está en el horizonte.



REAL MADRID 81-74 PANATHINAIKOS

Real Madrid: Doncic (7), Taylor (8), Causeur (4), Thompkins (5), Ayón (8) -cinco inicial- Reyes (5), Tavares (2), Rudy (9), Randle (-), Randolph (8), Llull (8), Carroll (17).

Entrenador: Pablo Laso.

Panathinaikos: Calathes (26), James (14), Singleton (6), Rivers (0), Gist (15) -cinco inicial- Antetokounmpo (3), Pappas (0), Denmon (3), Vougioukas (2), Gabriel (2), Payne (0).

Entrenador: Xavi Pascual.

Árbitros: Lottermoser, Jovic, Paternico.

Parciales: 17-17 | 23-17 | 17-19 | 24-21

Incidencias: Tercer partido de la serie de playoffs que se disputó en el pabellón WiZink Center (Madrid).

  81 - 74  
REAL MADRID vs PANATHINAIKOS