La nueva esfera del tiempo nos recuerda que Google no se ha olvidado de Wear OS

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¿Merece la pena Wear OS hoy en día? Lo probamos

Tras años de evolución, analizamos los puntos clave de Wear OS como sistema para relojes inteligentes. Muchas virtudes y defectos que debes considerar.

22 octubre, 2018 20:25

Tras más de cuatro año desde su comienzo en el mundo de los relojes inteligentes, analizamos el estado en el que se encuentra Android en el mundo de los relojes. Antes conocido como Android Wear, el actual Wear OS 2.0 tiene grandes virtudes y defectos.

Google y el sistema operativo para relojes que nunca parece despegar

Android Wear ha sido desde sus inicios el sistema operativo para relojes inteligentes que he querido amar pero que nunca se ha comprometido a quererme. Un sistema que nació en 2014 con LG, Samsung y Motorola como principales aliados. De estos tres, solo LG continúa en el ecosistema, ya que Motorola dejó el negocio de los relojes inteligentes y Samsung prefirió seguir por su cuenta.

Android Wear en sus primeras versiones apuntaba maneras, pero aún tenía mucho por demostrar. Su transición a la versión 2.0 fue larga y dura, reconstruyendo el sistema desde cero y rompiendo varias cosas en el camino, como Play Music o el Asistente (que parece que ya comienzan a funcionar como es debido).

El sistema parecía completamente abandonado, hasta que en 2018 Google anunció Wear OS, un cambio de rumbo de Android Wear con mejoras estéticas y funcionales. Parece que 2018 es un punto de inflexión para los relojes inteligentes basados en Android. ¿Pero es realmente así?

¿Por qué se dice que el Apple Watch es el mejor?

Te puede gustar más o menos Apple, pero paso a paso ha conseguido que su Apple Watch se convierta en el reloj inteligente de mayor éxito, dominando en volumen de ventas y margen de beneficios.

Es un producto de tecnología punta, perfectamente integrado con el iPhone y accesorios como los Airpods, tiene aplicaciones útiles, un diseño original, la batería dura lo suficiente. Su único defecto, visto desde nuestra perspectiva como usuarios de Android, es que necesitas un iPhone por obligación para configurar y conectar el reloj. Ni siquiera el iPad o el Mac son compatibles, solo iPhone.

No he podido probar en profundidad el Apple Watch para emitir un juicio a fondo sobre el reloj de Apple. Pero si que he conversado largo y tendido con amigos y compañeros sobre las funciones que valoran del Apple Watch. Las cuales son las siguientes:

  • Integración con el sistema: El Apple Watch se integra en la experiencia iPhone. Como usuarios de Android esto para nosotros tiene valor nulo.
  • Seguimiento deportivo: Los sensores del Apple Watch son de primer nivel, y eso en el seguimiento deportivo se nota. Por si fuera poco, los anillos de actividad y sus funciones sociales consiguen que los usuarios del Apple Watch terminen haciendo más deporte. Los anillos de actividad se han convertido en una herramienta maestra para la vida sana.
  • Enfocado en la salud: No es solo medir actividad física, sino la propia aplicación de salud es muy completa. Por si fuera poco, Health Kit permite a los desarrolladores integrar sus aplicaciones en el ecosistema de salud.

¿Qué razones hay para querer a Wear OS en 2018?

  • Google Assistant en la muñeca: Parece útil, y su potencial es tremendo, al poder mandar mensajes de WhatsApp o Telegram desde la muñeca, entre otras acciones. ¿Su problema? Sigue tardando mucho en iniciarse, y de vez en cuando decide no hacernos caso y mostrar un reloj. En el antiguo Android Wear 1.5 Google Now era más limitado, pero lo poco que hacía lo hacía rápido y bien.
  • La mejor interacción con notificaciones en Android: No hay reloj con otro sistema que tenga la interacción de notificaciones que ofrece Wear OS. La mayoría solo te permiten leer notificaciones (en el caso de Samsung Gear puedes responder, pero solo leer el último mensaje de la conversación). Wear OS te permite responder con teclado, mensajes predefinidos, emojis o dictado de voz (esta última es la mejor opción). Además, las notificaciones están integradas, puedes realizar acciones como archivar o responder un correo, marcar como leído un mensaje. Si usas Android y las notificaciones son importantes para ti, Wear OS es lo mejor.
  • Google Pay en el reloj: Pagar con el móvil cada vez es más frecuente, pero pagar con el reloj es el siguiente nivel. Si tu banco es compatible con Google Pay y tu reloj Wear OS tiene NFC podrás hacer pagos con el reloj. Ten en cuenta que tendrás que poner un PIN de seguridad, el cual el reloj te volverá a pedir cada vez que te lo quites de la muñeca, una medida obligatoria por cuestiones de seguridad.
  • Si usas Google Play Music, puedes tener la música en tu muñeca: En relojes antiguos no funciona demasiado bien, pero en los últimos modelos la integración con Google Play Music es fabulosa. Puedes reproducir música del móvil o descargar tus listas de reproducción en el reloj. Una vez hecho esto, si el reloj tiene altavoz podrás escuchar la música en él, aunque lo recomendable es conectar unos auriculares Bluetooth, característica que se puede hacer en todos los relojes con Wear OS.
  • Bring, la mejor app de lista de la compra: El catálogo de aplicaciones de Google Play para Wear OS sigue siendo lamentable, y hay pocas aplicaciones que no dependan del móvil. Bring es una aplicación de lista de la compra, y me encanta porque puedes crear listas grupales (por ejemplo, una lista de la compra para las cosas de casa). Tener la lista en el reloj y poder tachar elementos es algo muy útil.
  • Agenda, alarma, cronómetro, temporizador, notas, recordatorios y otras utilidades básicas: Las utilidades que puedes esperar de cualquier reloj. Todos las conocemos y todas se encuentran disponibles en Wear OS de serie. Que sean aplicaciones sencillas no implica que puedan ser de gran utilidad.

¿Y qué razones hay para decantarse por otros relojes?

Wear OS no es perfecto, y hay muchos motivos para descartar este sistema por relojes inteligentes de la competencia. No hablamos únicamente del Apple Watch, sino de alternativas más simples como Garmin, Fitbit, Samsung o Amazfit que son capaces de menos cosas, pero están mejor especializadas:

  • Seguimiento deportivo: Nunca un reloj inteligente me ha dado tantos dolores de cabeza para registrar mis entrenamientos. Google Fit por ejemplo es capaz de medir mis repeticiones cuando estoy haciendo pesas, pero al descansar me pregunta cuantas he hecho y cuanto peso estaba levantando. En ese aspecto es pesado y molesto, pero después cuando quiero ver en detalle mis entrenamientos no tengo forma de ver los datos en detalle. Es complejo donde debería ser simple, y simplón donde debería ser completo.
    • Si el seguimiento deportivo es tu máxima compra Garmin.
    • Fitbit es una gran alternativa para seguimiento deportivo amateur.
  • Batería: Asume que cargarás el reloj cada día. Hay algunos modelos con una segunda pantalla que aguantan más tiempo, pero Wear OS es un sistema que por su propia complejidad y su potente procesador no es excesivamente duradero.
  • Seguimiento del sueño: Hay algunas aplicaciones, pero nada automático. Como vas a tener que cargar el reloj todas las noches tampoco vas a poder tenerlo mientras duermes. Samsung y Fitbit cumplen bastante bien en esta función.
  • Precio: Un reloj bueno, sea Wear OS, Samsung, Fitbit o Garmin no es asequible, pero existen alternativas como el Amazfit Bip que ofrecen todas las utilidades básicas a un precio muy comedido.

Un ecosistema sin fragmentación que no entiende de especificaciones, sino de características

Parte de la culpa de que Wear OS no sea un sistema competitivo es la ausencia de rivales tecnológicos. Al final, es Qualcomm quien provee los procesadores necesarios a los diversos fabricantes sin ningún tipo de presión. Los primeros relojes tenían Snapdragon 400, después llegó el Snapdragon Wear 2100 y varios años después tenemos el nuevo Snapdragon Wear 3100.

Del mismo modo, Google es muy exigente con la personalización que un fabricante pueda hacer sobre Wear OS (anteriormente Android Wear). Con este nivel de exigencia han conseguido crear una plataforma unificada donde igual un reloj tiene Android 6, otro Android 7 y el más nuevo Android 8. No existe fragmentación porque todas las funciones del sistema se encuentran en Wear OS, la aplicación que actúa como capa de personalización.

Con la capa de personalización Google ha creado un ecosistema homogéneo, donde todos los relojes tienen las mismas funciones y capacidades, donde las actualizaciones dependen más de Google que del fabricante. Solo existen 5 relojes que no actualizaron a Wear OS (la primera generación de 2014) y con esa salvedad, tenemos relojes con más de 3 años a la última en software.

¿Cómo se distingue entonces un fabricante de Wear OS de otro si el sistema es el mismo?

  • Diseño: El reloj es un complemento de moda, y un diseño bonito es fundamental. No solo externo
  • Características de hardware: Resistencia al agua, altavoz, carga rápida o NFC para pagar con el reloj.
  • Aplicaciones y esferas de reloj exclusivas: El poco margen de personalización que ofrece Google en el software es este.

Al final, dicho ecosistema ha terminado expulsando a fabricantes tecnológicos que no tienen margen de innovación, mientras que fabricantes de relojes tradicionales como Fossil han visto en Wear OS una oportunidad.