Los accesorios más raros con los que los fabricantes quieren que paguemos la compra

Los accesorios más raros con los que los fabricantes quieren que paguemos la compra

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Los accesorios más raros con los que los fabricantes quieren que paguemos la compra

Aunque los pagos con el móvil todavía no han despegado, ya hay ideas de wearables para pagar que van desde uñas postizas hasta perros. Sí, perros.

21 julio, 2016 20:00

La era post-pc debería ser también la era post-tarjeta de crédito. Llevamos ya una buena temporada tratando de que se popularicen los pagos a través del móvil y de momento entre Google, Apple y Samsung todavía no se han conseguido popularizar, y los cajeros siguen mirándote con cara de «¡brujería!» cuando pagas a través de tu smartphone. Pero ya hay quien se empeña en buscar formas aún más extrañas en forma de wearables para pagar.

Por suerte, todavía nadie ha inventado un tapón NFC, aunque muchos nos tememos que sea cuestión de tiempo.No cabe duda que los wearables son un gran lugar para el NFC, y pagar con simplemente acercar la pulsera el TPV es tremendamente cómodo, pero también puede dar lugar a que algunos se pasen de frenada con las ganas de innovar.

Esta es una lista degenerativa de algunas ideas de los fabricantes y distintas empresas para el futuro de los pagos.

Una correa que transforma tus relojes en wearables para pagar

Si ya tenemos un reloj -sea smartwatch o no- ¿por qué no añadirle una correa con la que pagar con él? ¿Lógico, no? Al fin y al cabo hay bancos que ya ofrecen pulseras NFC. Se llama Loop y es un proyecto que tiene el apoyo de Barclays a través de Barclaycard y es una correa de silicona que cuesta unos 20€.

Un anillo para pagarlos a todos

Seguramente, cuando Sauron diseñó el Anillo Único sólo quería un wearable con el que pagar, pero luego se le fue todo de las manos. Pagar con un anillo puede ser realmente cómodo, aunque mezclar algo de lujo como puede ser la joyería con algo que queda desfasado tan rápido como la tecnología puede no ser la mejor idea. Los diamantes son para siempre, los gadgets no.

Una chaqueta con un as en la manga

Una chaqueta con un chip NFC en la manga. Vale, sí, de acuerdo. Ya lo hemos dicho antes: acercar la muñeca al TPV y pagar es muy cómodo… pero… ¿no bastaba una pulsera? ¿El reloj? ¿Hacía falta una chaqueta entera? ¿Quien la use tendrá que llevar siempre la misma chaqueta, como Han Solo? ¿Y en verano? ¿Alguien decidirá que lo mejor en verano es una sandalia NFC?

El perro solidario

Vale, ni es un wearable ni es un método para pagar, pero es lo suficientemente friki como para estar en esta lista. Todos hemos tenido que esquivar solidarios en Plaza del Sol de Madrid o en Plaza Cataluña en Barcelona, donde se agolpan en búsqueda de una donación. Pero ignorar a los humanos es fácil. Por eso una organización australiana buscó una alternativa ¿Quien puede decirle que no a un perrete que te mira con esos ojos? Le pusieron un wearable NFC y les lanzó en busca de donativos. Brillante.

Uñas chonis para pagar el metro

Bien, todos conocemos a alguien que lleva unas extensiones de uñas terriblemente feas y que harían las delicias de las participantes de Gran Hermano. Un estudiante británico tuvo una brillante idea, al dotarlas de un chip NFC que permite pagar el billete del metro de Londres. Como las normas no dicen que tiene que llevar la tarjeta, la desmontó y creo este dispositivo que permite pagar con la mano. Eh, que ha mantenido el color de las tarjetas.

El hombre que se implantó un chip NFC en el dedo

El transhumanismo ya está aquí y  es gracias a personas como Meow-Ludo Meow Meow (se llama así, se cambió el nombre legalmente). Meow se implantó un chip NFC en la parte trasera de su pulgar con el que puede realizar pagos. Acercándolo a su smartphone, puede reprogramarlo para cambiar la tarjeta, o para que realice otras funciones.

El objetivo de Meow -fundador del laboratorio Biofoundry de Sydney- es que en un futuro inmediato este tipo de tecnología nos permita dejar la cartera y las llaves en casa. «El chip tiene dos funciones principales: la autentificación y activar cosas». Pero a largo plazo, estos chips podrían tener sensores que midieran nuestra salud.

Aunque la parte de la salud es realmente interesante, no parece estrictamente necesario implantarse un chip para poder pagar, teniendo en cuenta que el ser humano lleva haciéndolo durante varios miles de años sin necesidad de ningún implante.