José Antonio Sánchez,  durante una comparecencia en la Comisión Mixta de Control Parlamentario de RTVE.

José Antonio Sánchez, durante una comparecencia en la Comisión Mixta de Control Parlamentario de RTVE. Ballesteros Agencia EFE

Medios TELEVISIÓN PÚBLICA

La plantilla de RTVE extrema la presión al PP para activar el relevo de Sánchez

El partido de Gobierno hace valer su mayoría parlamentaria para postergar el plan de sustitución de la cúpula de la cadena pública.

Este lunes los trabajadores de RTVE han continuado con su campaña para protestar por el bloqueo del Partido Popular (PP) a la renovación del consejo de administración y del presidente de la corporación. En esta oportunidad, y bajo la etiqueta en Twitter #AsíSeManipula, decenas de periodistas de la cadena han contado sus experiencias personales con la manipulación informativa de la casa.

El viernes buena parte de los periodistas de la pública apararecieron vestidos de luto en pantalla al tiempo que en los centros territoriales se hacían pequeños paros pidiendo la puesta en marcha del calendario del concurso exprés para elegir el sustituto de José Antonio Sánchez.

Un día antes, el jueves, la presidenta del Congreso Ana Pastor y la Mesa del Senado, dominada por el PP, encargaban sendos informes a sus respectivos equipos jurídicos para determinar si las bases de ese concurso público cumplen con la legalidad.

El bloqueo continuará las próximas semanas

Una reunión en la que el resto de grupos políticos -PSOE, Ciudadanos, Podemos y grupo mixto- y los trabajadores de la cadena pública esperaban la aprobación del concurso para que comenzase a correr el reloj de 59 días para formalizar la sustitución del equipo directivo. No obstante, lejos de producirse el esperado consenso, el PP volvió a bloquear un pacto al que han llegado el resto de grupos políticos. 

Un bloqueo que seguirá en las próximas semanas. Las fuentes consultadas por EL ESPAÑOL indican que los informes que ha pedido Ana Pastor podrían tardar en elaborarse entre una o dos semanas, sin incluir el parón por las fiestas del Puente de Mayo.

Esto nos abocaría a tener el informe definitivo a finales de mes. Posteriormente y si es que se aprobase el concurso, algo que no es seguro por parte del PP, entraríamos en un proceso de enmiendas de otras dos o tres semanas.

Parón parlamentario en agosto

Con este calendario, y si así lo estimase, el PP podría retrasar hasta mediados de junio el procedimiento de puesta en marcha del calendario del concurso exprés, cifrado según el proyecto en dos meses desde la fecha de aprobación. Si ponemos de por medio la inactividad parlamentaria del mes de agosto, estaríamos hablando de una parálisis que podría extenderse hasta después del mes de septiembre.

De esta manera, se cumpliría un año desde que se puso en marcha la nueva Ley de elección del presidente de RTVE, por dos tercios de la Cámara o con el apoyo de al menos cuatro grupos parlamentarios.

La inacción de los grupos políticos, sumadaal bloqueo, primero del PSOE y luego del PP, han llevado a que solo hace un mes los grupos -excepto del PP- se pusieran de acuerdo en un proceso de dos meses para elegir por concurso público a los nuevos representantes de la Corporación pública de Radio y Televisión.

La parrilla de Eladio Jareño

Es un hecho que el criticado José Antonio Sánchez será finalmente sustituido y todos los partidos lo dan por amortizado; sin embargo, en el Partido Popular siguen bloqueando la llegada de su sucesor para encarrilar la próxima temporada y allanar el camino para que el mayor número de los actuales directivos se mantenga al mando de la televisión, incluso con un nuevo consejo y otro presidente.

El propio director de RTVE, Eladio Jareño ha diseñado una temporada 2018-2019 con una fuerte inversión en eventos deportivos (la compra de los partidos de la Selección tras el Mundial de Rusia es el ejemplo más claro) y una buena cantidad de cine de estreno para elevar las audiencias del fin de semana.

RTVE también se ha asegurado un presupuesto con un alza de la tasa del espacio radioeléctrico que le ha permitido elevar sus gastos por encima de los mil millones de euros anuales. Una televisión pública diseñada a medida para el actual equipo directivo, pese al cambio de equipo que piden desde hace meses el resto de partidos políticos.