Estudio de radio de Cadena Ser en Madrid, en una imagen de archivo.

Estudio de radio de Cadena Ser en Madrid, en una imagen de archivo.

Medios RADIO

Las cinco claves de la revolución que ultima Prisa Radio para septiembre

El grupo trabaja en cambios para sus cadenas musicales y Cadena Ser, un proceso en el que no cierra ninguna puerta.

Hace poco más de un mes se producía un verdadero terremoto en Prisa Radio. Pedro García Guillén asumía como consejero delegado de la división de Radio a mediados de enero y seis semanas después daba un golpe de timón nombrando a un nuevo equipo. El histórico Daniel Gavela volvía a Cadena Ser como director general para sustituir a Vicente Jiménez y Vicent Argudo pasaba a ser el responsable de las cadenas musicales, reemplazando a Eva Cebrián.

Unos movimientos con los que García Guillén buscaba recuperar el histórico espíritu de la emisora en momentos en que se mantiene su liderazgo, pero sin su dominio aplastante de tamporadas anteriores. El verano pasado la Cadena Ser remontó cuatro EGM de caídas consecutivas, aunque en diciembre perdió 73.000 oyentes hasta los 4.336.000 seguidores.

Recuperar oyentes

Una trayectoria que también han seguido las principales musicales de la cadena. En diciembre pasado Los 40 marcó 2.806.000 oyentes con una caída de 65.000 fieles y Cadena Dial perdió 192.000 oyentes hasta cerrar en 2.179.000 seguidores.

Con este escenario, el principal objetivo de Gavela y Argudo es ganar oyentes, pero también recuperar el tarro de las esencias, la piedra filosofal de la Ser y sus musicales para afrontar el desafío tecnológico. Se trata de adaptarse a los nuevos públicos, pero recuperando lo que hizo grande a la emisora.

En este contexto, desde hace semanas el equipo trabaja en los cambios que deberían consolidarse en todas las emisoras de la compañía a partir del mes de septiembre cuando comience a andar la temporada 2018-2019. Y lo hacen en base a cinco líneas de acción principales.

Nuevo equipo directivo

El nuevo equipo ha sido fundamental por dos motivos. Primero, porque recupera un equipo histórico con Daniel Gavela a la cabeza, pero también por el mensaje que se envió con la salida de la hija de Juan Luis Cebrián, Eva.

La periodista que había sido duramente criticada en los últimos meses y se le había culpado directamente por la caída de las musicales, abandonaba la cadena demostrando que los nuevos directivos quieren desligarse del legado del expresidente ejecutivo y no les tiembla la mano a la hora de implantar su nuevo equipo.

Mayor protagonismo para sus locutores

Todos los analistas coinciden en señalar que una de las grandes carencias actuales de las radios musicales es la pérdida de peso de sus locutores, convertidos en meros presentadores de canciones en gran parte de la parrilla diaria de las cadenas y sin el protagonismo que muchos ellos tenían durante los años noventa.

Es por ello que en Prisa Radio se están planteado dar una vuelta a esta situación y potenciar a sus estrellas, darles más relevancia, fomentar la creación de más y mejores contenidos y convertirlos en verdaderos prescriptores.  

Formatos publicitarios más atractivos

En Prisa Radio creen que sus ingresos publicitarios actuales -en especial los de las radio fórmulas- están por debajo de su potencial y por ello quieren dar un impulso a sus formatos y a las fórmulas con las que puedan integrar sus contenidos con los anuncios.

En este punto es clave la presencia de sus locutores. Se trata de inspirarse en fórmulas de hacer radio que tienen éxito en el extranjero, pero que en España han perdido peso en los últimos años.

Revolución en las mañanas de Cadena Ser

Desde hace varias temporadas están bajo revisión las mañanas de la Cadena Ser y la abrupta salida de Gemma Nierga fue el mejor ejemplo de estos cambios que quiere imprimir la cadena, aún por encima de sus presentadores históricos.

Llegó Toni Garrido, pero la fórmula sigue sin cuajar. Incluso entre los directivos de la Ser comienza a rondar la idea de volver a unificar las mañanas en un solo presentador como en los tiempos de Iñaki Gabilondo y Carles Francino.

El problema de esta fórmula es que las nuevas mañanas deberían prescindir de uno de sus dos actuales presentadores: Pepa Bueno o Toni Garrido, o de los dos. No se cierran puertas e incluso se baraja la posibilidad de fichar a un nuevo presentador. Ahora mismo todas las opciones están abiertas de cara a septiembre.

Mayor influencia política de sus informativos

Estos eventuales cambios en las mañanas deberían ir acompañados por una mayor influencia de los informativos en la vida política española. Y esto debería imprimirse a todos los programas.

Esta situación también enlaza con un mayor posicionamiento político y un refuerzo de la opinión y de la línea editorial de la emisora, que no tiene que dar la espalda a sus históricos oyentes vinculados a la centro izquierda.