Juan Luis Cebrián y César Alierta cuando acordaron la venta de Digital+  en 2015.

Juan Luis Cebrián y César Alierta cuando acordaron la venta de Digital+ en 2015. EFE

Medios AMPLIACIÓN DE CAPITAL

Telefónica prevé ir a la ampliación de Prisa para mantener el equilibrio interno

Aunque la operadora no ha mostrado inicialmente su intención de ir a la ampliación de capital del editor de 'El País', todo apunta a que lo hará finalmente.

Fernando Cano Arturo Criado

Telefónica todavía no ha movido ficha en la ampliación de capital del grupo Prisa, pero tiene intención de acudir a la misma para mantener los equilibrios internos en la compañía de medios, según ha podido confirmar EL ESPAÑOL. En el entorno de la operadora presidida por José María Álvarez-Pallete han indicado que aunque todavía no hay una decisión definitiva tomada al respecto, es más que probable que participen en la operación que deberá aprobarse el 15 de noviembre en la junta extraordinaria de accionistas convocada por el grupo de El País y Cadena Ser.

Aunque Telefónica (y su 13% del capital) no forma parte del 48,4% de los accionistas de Prisa que hasta el momento han comprometido su participación en la ampliación, según los datos que el propio grupo remitió este lunes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la compañía hará lo que esté en su mano para acudir, siempre con el objetivo de preservar el valor de su participación.  

Tampoco estaba confirmada en este porcentaje la participación de Caixabank, Santander o HSBC. Por una mera cuestión de aritmética podrían estar alguno de los bancos, pero en ningún caso todos. Y hasta ahora se han movido en bloque, lo que hace pensar que no se han comprometido aún con la ampliación de capital. No obstante, si Telefónica va, sería muy raro que ellos quedasen fuera, teniendo en cuenta que hasta ahora han ido alineados.

El mercado había interpretado como reticencia de acudir a la ampliación el hecho de que sólo haya un 48,4% de "compromisos", mezclados con "muestras de interés". De haberse prorrogado esa situación, esto hubiera convenido a los intereses del bando encabezado por César Alierta, que estaría buscando otros accionistas, además de la previsible entrada del grupo de medios aragonés Henneo. 

Menos de la mitad de los accionistas

Prisa comunicó este lunes que el 48,4% de sus actuales accionistas se han comprometido o han mostrado interés con la ampliación de capital de 450 millones de euros -a la que se sumarían otros 100 millones procedentes de una conversión de deuda- aunque no confirmó quiénes componían este grupo. EL ESPAÑOL ha podido confirmar que este núcleo inicial se compone básicamente por Amber Capital (19%) -tutelados por César Alierta- y los Polanco (17,5%) que suman casi el 37% del capital.

El restante 11% incluiría a accionistas pequeños cercanos a Amber y convencidos de que la ampliación de capital es necesaria para rescatar a la compañía. En este grupo no encontramos a grandes inversores institucionales. Las fuentes consultadas indican la dispar distribución de apoyos a la ampliación de capital es el mejor reflejo de la división que se mantiene entre los accionistas de Prisa. 

Amber Capital junto con el ex presidente de Telefónica César Alierta y con el apoyo del grupo Henneo, lleva un año preparando la salida de Juan Luis Cebrián, pero no fue hasta septiembre que logró el apoyo de los hijos de Jesús de Polanco. Los dos principales accionistas diseñaron un plan para una nueva Prisa de la mano del actual consejero delegado, Manuel Mirat.

Javier Monzón declina sustituir a Cebrián

Este proyecto incluía la sustitución de Cebrián y una ampliación de capital sin la aprobación explícita de los otros inversores institucionales del grupo: Telefónica, Caixabank, Santander y HSBC. El propio Pallete indicó en una entrevista a El País en verano que su interés no era aumentar su participación en Prisa. Días después la operadora calificaría su 13% en la editora como un “activo disponible para la venta”.

Todo cambió la semana pasada cuando los bancos -y Telefónica- que hasta el momento se habían mantenido de perfil en la guerra de Amber contra Cebrián, decidieron sumarse a la ampliación de capital con la condición de imponer un candidato propio: Javier Monzón, hombre cercano al Banco Santander y ex presidente de Indra. 

El acuerdo para que Monzón sustituyera a Cebrián se conoció el pasado martes, pero el viernes, en víspera del comienzo del consejo de administración que le ratificaría en el puesto, el directivo envió una carta argumentando que no podía asumir estas responsabilidades.

La guerra sigue abierta

Según la versión oficial, Monzón no estuvo de acuerdo con la sucesión planteada por Cebrián, aunque las fuentes consultadas indican que las presiones de Amber y de César Alierta, sumadas a la negativa de la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría a esta candidatura -que no fue consultada con Moncloa- terminaron por forzar su renuncia.

Tras la renuncia de Monzón y después de tres horas de debate finalmente se acordó  proponer formalmente la ampliación de capital por 450 millones y hacer oficial el plan de sustitución de Juan Luis Cebrián, después de que se resolviese esta operación y que se ordenase la deuda. Quedaban en el aire los apoyos reales para esta ampliación y el sustituto de Cebrián.

Telefónica vuelve a la casilla de salida

Este lunes Prisa enviaba un hecho relevante poniendo cifras a lo que de momento es la suscripción: un 48,4%. Un porcentaje que da cuenta de que no hay acuerdo entre los socios para suscribir los 450 millones de la ampliación. Técnicamente menos de la mitad de los accionistas apoyan a día de hoy la operación, un hecho que fue sido recibido con una caída del 8% en Bolsa.

En Prisa han indicado que “siguen trabajando con los accionistas actuales para incrementar el porcentaje de participación”, al mismo tiempo que avisan del “interés de otros bancos en la operación”. Para ello “hay tiempo”, indican cercanos a esta ampliación. El 15 de noviembre se deberá aprobar la operación y a partir de ahí hay un año de plazo para suscribirla.

Alierta busca apoyos externos

Un hipotético desinterés de los bancos y de Telefónica habría abierto la puerta a que Alierta, Amber y los Polanco aumentasen su peso en el accionariado y pudieran ingresar nuevos socios como el grupo Henneo, también cercano a Alierta. Si Telefónica, Santander, Caixabank y HSBC no fuesen a mover ficha, habría cambiado el equilibrio de poderes en el consejo. 

En términos tácticos, habrían dejado el camino libre a Alierta para que pudiese cubrir la ampliación con empresarios afines que le permitiesen poder tener una mayoría y nombrar, a medio plazo, a un sustituto de Cebrián de su agrado. Un candidato que, con un nuevo consejo, no tendría oposición. Sin embargo, si finalmente van a acudir, como todo parece indicar, este equilibrio de poderes quedaría restablecido.

Amber Capital tiene el 19% del capital, los Polanco el 17,5%, Telefónica tiene el 13% de la compañía, Banco Santander el 4,1%, Caixabank con el 4,9%, HSBC con el 9,5% y el empresario mexicano Roberto Alcántara con un 8,9%.