Un coche reposta autogás, en una imagen de archivo.

Un coche reposta autogás, en una imagen de archivo. EFE

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Cómo 'tunear' tu coche con autogás para esquivar las restricciones medioambientales

Las matriculaciones de vehículos propulsados por gas licuado (GLP) se multiplicaron por cuatro durante 2018.

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Quiere ser el combustible "de transición", sí, pero quedarse también en el futuro. El gas licuado (propano, butano y autogás), también conocido como GLP, es el combustible de moda. Lo es sobre todo por el autogás, el GLP usado como carburante para vehículos a motor, que ofrece la tan deseada etiqueta ECO de la DGT, lo que, entre otras cosas, permite la circulación de los vehículos en escenarios de restricciones medioambientales.

En España, y según los datos recogidos la Asociación Española de Gas Licuado (GasLicuado), que agrupa a compañías como Repsol, Cepsa o Primagas, 80.000 vehículos son propulsados por autogás. Esto supone cerca del 1,5% del parque automovilístico. Una cifra que, aunque pequeña todavía, en vista a los últimos acontecimientos no deja de aumentar. Tanto es así que, durante 2018, la matriculación de este tipo de vehículos se multiplicó por cuatro respecto a 2017, cerrando el ejercicio con casi 20.000 matriculaciones. 

No obstante, no todo son matriculaciones. Aunque no existen cifras oficiales, son cada vez más quienes se interesan por adaptar sus vehículos gasolina a autogás; un procedimiento sencillo, con un coste que, aseguran sus defensores, compensa. Así, quien decide tunear su coche para pasarse a GLP, tiene que pagar cerca de 1.200 euros. "Se recupera vía ahorro, ya que el combustible es un 40% más barato", aseguran desde GasLicuado.

"No sólo ahorrarás a la hora de repostar, sino que el precio de un coche de autogás es similar a su homólogo en su versión en diésel, es decir, es la opción más económica de los vehículos alternativos (ECO)", explican desde Repsol, que añaden: "Además, puedes acogerte a diferentes subvenciones y ayudas que promueven los gobiernos como por ejemplo el Plan Movea en España".

Cómo convertir tu vehículo en bi-fuel

Actualmente la normativa española permite la transformación de vehículos gasolina a GLP siempre y cuando cumplan con la norma Euro3 o posterior, es decir vehículos del 2001 en adelante. No obstante, algunos de los vehículos del 1995 al 2001 es posible que también cumplan la norma Euro3 y se puedan transformar, por lo que habría que consultar al especialista en el taller. Eso sí, la etiqueta ECO solo correspondería a los gasolinas Euro4, Euro5 y Euro6.

Los vehículos autogás son vehículos bi-fuel, lo que quiere decir que disponen de los dos depósitos, gasolina y autogas, que se pueden utilizar de forma indistinta. Así, la transformación de un vehículo propulsado por gasolina requiere de la instalación de un depósito adicional de autogás, para lo que no es necesario alterar ni manipular el depósito original de gasolina del vehículo.

Para su montaje existen varias posibilidades, siendo la más habitual su instalación en el hueco de la rueda de repuesto, debajo del maletero, para que luego sea una tubería la que lleva el autogás a los inyectores de gas en el motor. En el propio taller transformador se encargan, además, de la legalización del coche y del paso por la ITV, así como de la consecución de la etiqueta.

El motor diésel, por su parte, no se puede adaptar completamente a autogás, pero en el caso de los vehículos pesados, el sistema dual fuel permite combinar hasta un 30% de autogás con un 70% de diésel.

"El patito feo que se convirtió en cisne"

Ahora mismo, las asociaciones de gas licuado se encuentran en conversaciones con las compañías automovilísticas para tratar de conseguir que, aunque el cliente haga esta modificación en el periodo de garantía después de comprar un vehículo, ésta se mantenga. Por ahora, el cliente pierde la garantía si instala este depósito en su coche nuevo.

Y es que el interés es cada vez mayor. No en vano, con los vehículos de autogás, el usuario puede acceder sin problemas a las ciudades en episodios de restricción de tráfico, circular por el carril bus/VAO y recibir bonificaciones en zonas de Estacionamiento Regulado.

"El gas licuado es un poco como el patito feo que se convirtió en cisne", explicaba este jueves el director de Operaciones de Primagas, Xavier Martínez, en el encuentro por el XX Aniversario de GasLicuado. Para Martínez, dentro de las energías convencionales se ha erigido en "la mejor de todas" con unas "posibilidades tremendas" en los próximos años.

¿Y dónde repostar? Hoy en España hay cerca de 600 estaciones de servicio que ofrecen puntos de recarga de autogás. Hace tan solo seis años, estos puntos se reducían a 40. Todo un despliegue con el que el GLP quiere convertirse en el combustible superviviente de la transición energética. "El gas licuado genera un 36% menos de emisiones de CO2 que el carbón, un 15% menos que la gasolina y un 10% menos que el gasoil", cuentan desde GasLicuado.

Su esperanza, así, es resistir a la medida ya anunciada por el Gobierno de Pedro Sánchez, que recoge que, a partir de 2040, no se permitirá la venta ni matriculación de 'coches fósiles'. Aunque no las tienen todas consigo, insisten: "Es un gran aliado para la lucha contra el cambio climático, y es el coche que necesita la clase media".