Un coche de alquiler sin conductor (VTC) perteneciente a la Comunidad de Madrid.

Un coche de alquiler sin conductor (VTC) perteneciente a la Comunidad de Madrid.

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Las 10 preguntas que Carmena hace a los madrileños para regular a las VTC

El Ayuntamiento de Madrid se ha puesto manos a la obra para limitar la presencia de vehículos de alquiler con conductor (VTC) en sus calles. El primer paso ha sido la apertura de una consulta pública, en la que todos los ciudadanos y actores implicados podrán enviar sus propuestas hasta el próximo 8 de enero

Un proceso que arranca este lunes, y que el consistorio de Manuela Carmena justifica ante la necesidad de garantizar "la fluidez del tráfico, la mejora medioambiental, el uso racional del espacio público viario y los derechos específicos de los usuarios del servicio". 

El objetivo de la norma que quiere aprobar el Ayuntamiento de Madrid es "eliminar, o al menos reducir, los efectos negativos que las VTC generan" sobre todos los aspectos anteriormente señalados. Unas medidas que deben aprobarse con cierta urgencia, y al calor del reciente decreto aprobado por el ministerio de Fomento que otorga a los Ayuntamientos la posibilidad de limitar la presencia de VTC en las ciudades. 

También se arroga las competencias basándose en que "corresponde al Ayuntamiento de Madrid la aprobación de la Ordenanza que regule aquellos aspectos de las VTC que generen afecciones sobre los diversos títulos competenciales". Y recuerda que sus intenciones de regularizar el sector no son exclusivamente suyas, mencina para ello al alcalde de Nueva York Bill de Blasio que pidió una alianza internacional para poner coto a fenómenos como el de Uber y Cabify. 

La consulta

La consulta pública se ha lanzado en la web del propio Ayuntamiento, y en ella plantea distintas preguntas para que se den respuestas que luego serán analizadas a la hora de preparar la regulación. En concreto, lanza diez cuestiones a las que se puede responder:  

1.- ¿Cuáles consideras que son los aspectos positivos o negativos que pueden surgir de la regulación por parte del Ayuntamiento de las condiciones en las que se presta el servicio de arrendamiento de vehículos con conductor (VTC)?

2.- ¿Qué aspectos consideras que deberían regularse de manera prioritaria?

3.- Para minimizar la incidencia de los vehículos VTC en la fluidez del tráfico urbano ¿Qué medidas adoptarías?

4.- Para minimizar la ocupación y el uso intensivo del espacio público, ¿qué características establecerías a los vehículos VTC respecto al estacionamiento y utilización de las vías públicas municipales?

5.- ¿Qué requisitos medioambientales deberían exigirse a los VTC para proteger la salud de las personas y la calidad del aire?

6.- En relación a las tres preguntas anteriores, ¿consideras que el Ayuntamiento de Madrid debe regular estas materias lo antes posible, o esperar a que el Estado o la Comunidad de Madrid le atribuya más competencias?

7.- ¿Qué otros aspectos consideras que debería regular el Ayuntamiento de Madrid?

8.- Dado que la actividad de estos vehículos se produce fundamentalmente en el ámbito urbano, ¿consideras necesario que el Ayuntamiento de Madrid solicite a la Comunidad Autónoma los cambios normativos necesarios para asumir mayores competencias sobre transporte urbano? En tal caso, ¿sobre qué materias consideras que debería actuar el Ayuntamiento?

9.- ¿Consideras adecuado que se someta a licencia administrativa municipal el ejercicio de la actividad de los VTC? En tal caso, ¿qué aspectos deberían regularse en la licencia?

10.- ¿Consideras que deberían regularse los horarios y calendarios de servicio y descanso de los vehículos VTC? En tal caso, ¿en qué sentido?

No entran en el modelo de ciudad

Los antecedentes de la propuesta regulatoria que ha publicado el Ayuntamiento en su página se acuerdan también de las facultades de regulación sobre el sector que tienen las comunidades autónomas. Sin embargo, desde el consistorio creen que en el caso de Madrid una normativa autonómica "podría demorarse demasiado". 

Deja claro también que un Ayuntamiento como el de Madrid no puede dejar de regular las VTC, pero tampoco puede poner solución a su excesiva proliferación mediante "modificaciones en el diseño viario urbano para facilitar el tránsito de estos servicios".

¿Los motivos? El primero, porque "porque tiene una naturaleza diferenciada del taxi"; y el segundo, porque "la preferencia normativa municipal otorga a otros medios de transporte sostenibles" la posibilidad de cambiar el diseño de la ciudad. Y menciona para ello el transporte público colectivo, la apuesta por la peatonalización y por vehículos "más sostenibles, que suponen menor ocupación del espacio público y que generan menor riesgo vial a terceros como las bicicletas".