Un supermercado Dia, en una imagen de archivo.

Un supermercado Dia, en una imagen de archivo.

Empresas DISTRIBUCIÓN

Los trabajadores de Dia se "echan a temblar" ante el nuevo plan estratégico

Los movimientos en la cúpula suelen conllevar temblores en la base. Es lo que está pasando en Dia, donde los trabajadores esperan con nerviosismo conocer cuáles van a ser los próximos pasos que dé la compañía.

Una sensación de inquietud que se ha incrementado en la última semana, sobre todo a raíz del anuncio de Dia de rebajar su previsión de crecimiento. Además, la cadena de supermercados hizo público que será uno de los consejeros de LetterOne, Stephan DuCharme, quien ejerza de presidente en funciones cuando Ana María Llopis abandone de forma definitiva su cargo, el próximo 31 de diciembre.

Cambios que, aunque no parece que vayan a modificar la plantilla -al menos de momento-, no tranquilizan a los empleados, que quieren conocer ya cuáles son las intenciones del primer accionista de la empresa Mikhail Fridman y de sus hombres de confianza.

A la cadena esto no se le escapa, por eso reunió hace apenas un mes a los representantes de los empleados. El mensaje: calma y plan estratégico. Un plan que se presentará entre este mes y el siguiente y que marcará las líneas en las que se va a mover la cadena bajo la dirección desde de agosto de Antonio Coto.

"Cada vez que hablan de estrategia nos echamos a temblar", apuntan fuentes sindicales a este periódico. "Conocemos todo de oídas, pero no hemos visto en la práctica cuáles son los planes de Coto", insisten. 

"Esto es el mercado y tienes que competir"

Los trabajadores de Dia no se cierran a los cambios, ni mucho menos, pero quieren saber cómo van a afectarles y cuándo podrán conocerlos. "Las tiendas venden, y a nosotros nos aseguran que los trabajadores no van a verse afectados", cuentan a este periódico otros empleados, que insisten en que, si el plan es modernizar la cadena, vendrá bien: "Esto es el mercado y tienes que competir".

Y no les suena mal una posible apuesta por el formato Dia&Go, las tiendas de conveniencia con las que ya está trabajando el grupo en España, y que ya son más de un centenar. Los trabajadores se sinceran: "Todo el mundo quiere estar ahí". ¿Por qué? "Están funcionando muy bien, hay más trabajadores y las instalaciones son más modernas", explican.

"Estamos a la expectativa de lo que cuenten en el plan. Que se llame Pepe o Juan el que mande, nos da igual", ironizan los empleados. Algo parecido deben estar pensando los inversores, que castigan en Bolsa a Dia desde que este lunes hiciera pública la rebaja en sus previsiones de crecimiento y pusiera en suspenso el dividendo de este año. Ese mismo día la compañía se dejó un 42,2% de su valor, situando la acción en 1,10 euros. Este miércoles seguía cayendo y, a cierre de jornada, se situaba en 85 céntimos, otro 15% menos.

Las únicas novedades que hasta el momento se conocen tienen que ver con la cúpula directiva. Este mismo miércoles, Dia anunciaba cambios en la estructura organizativa, empujados por Antonio Coto, con el objetivo de parar el hundimiento en Bolsa. No obstante, queda pendiente saber qué va a ocurrir con el director financiero, Amando Sánchez Falcón, que se encuentra suspendido de empleo y sueldo desde que el lunes la compañía revisara sus previsiones.

La nueva dirección tendrá que intentar levantar la situación en la que se encuentran los supermercados, que ganó un 37% menos durante el último ejercicio, y para ello necesita contar con el apoyo de los empleados. No en vano, Dia cuenta con cerca de 4.800 tiendas en España, que opera bajo las marcas Dia, La Plaza de Dia, Clarel, y ahora, Dia&Go. Entre todas, a cierre de ejercicio contaba con cerca de 27.000 trabajadores.