Imagen aérea del Canal de Panamá

Imagen aérea del Canal de Panamá Carlos Jasso Reuters

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Sacyr demanda a Panamá ante la Comisión de las Naciones Unidas

  • Panamá habría incumplido el Acuerdo para la Promoción y la Protección Recíproca de Inversiones firmado con España.
  • Los sobrecostes podrían llegar a 3.500 millones de euros.

La que fue catalogada como la mayor obra de ingeniería del siglo XXI se ha convertido en el gran quebradero de cabeza de Sacyr. La compañía española ha decidido iniciar un arbitraje internacional contra Panamá ante la Comisión de las Naciones Unidas por el desacuerdo sobre los sobrecostes originados en la construcción de la ampliación del Canal de Panamá que, según algunas estimaciones, podrían llegar a 3.500 millones de euros.

Esta decisión se añade a la denuncia que actualmente tiene en marcha Sacyr contra Panamá en la Corte Internacional de Comercio de Miami. Según fuentes del sector, la base de la nueva denuncia de la constructora española se centraría en que Panamá habría incumplido sus obligaciones adquiridas en el Acuerdo para la Promoción y la Protección Recíproca de Inversiones firmado entre España y Panamá. Las cuestiones incumplidas por el país centroamericano serían no dispensar un trato justo y equitativo, no someter a la inversión de Sacyr a medidas arbitrarias o discriminatorias y no expropiar la inversión de la compañía española sin el debido procedimiento legal e indemnización.

Una historia llena de desencuentros

Sacyr, junto con sus socios del consorcio Grupo Unidos por el Canal (GUPC), Impregilo (Italia), Jan de Nul (Holanda) y Cusa (Panamá), diseñó y construyó el proyecto del Tercer Juego de Esclusas del Canal de Panamá, entregado y puesto en marcha en 2016. Desde ese momento la obra se ha mantenido en funcionamiento sin tener ningún problema.

Una situación muy distinta a la vivida durante las obras. El proyecto, que inicialmente contó con un presupuesto de 2.850 millones de euros, pronto comenzó a dar problemas. Tanto cuestiones geológicas como imprevistos con los materiales hicieron a la empresa española y a su consorcio solicitar a Panamá una ampliación del presupuesto de la obra.

El país centroeuropeo rechazó esta petición y se remitió al acuerdo inicial. Ante esta situación, el consorcio denunció a Panamá en un Tribunal de Miami, donde actualmente la denuncia sigue en curso. El conflicto llegó a tal nivel que obligó a una intervención política en 2014. Desde ese momento hasta 2016, las relaciones se apaciguaron lo suficiente como para que la obra terminara y se entregara hasta el punto de que el rey Juan Carlos asistió a la inauguración de la infraestructura. Ante la negativa por parte de Panamá de hacer frente a los sobrecostes que solicita Sacyr este verano las espadas han vuelto a estar en todo lo alto.

Panamá prepara su defensa

Según la prensa panameña, el Gobierno del país centroamericano ha contratado a Foley Hoang, firma estadounidense que representará a Panamá en el arbitraje. El órgano que dirimirá el conflicto será la Cnudmi, principal organismo jurídico de Naciones Unidas en el ámbito del derecho mercantil establecido por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1966, y que vela por modernizar y armonizar las reglas del comercio internacional.