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Las claves de la salida a bolsa de Spotify

Debutará en el Nasdaq 100 entre el optimismo del estreno y las dudas sobre las empresas tecnológicas.

Otra tecnológica se hace hueco en bolsa, pero no parecen los mejores tiempos después de que las grandes compañías del sector estén lastrando al Nasdaq 100. Facebook no levanta cabeza tras el ‘Facebookgate’, Twitter es arrastrada por el efecto dominó, Donald Trump ha hecho tambalear los cimientos de Amazon, Tesla tiene problemas en caja y Snapchat se desinfla tras poco más de un año.

Son algunos de los casos con los que Spotify se encontrará en su debut. La compañía de música en streaming comenzará a cotizar en bolsa el próximo 3 de abril. No será una salida a bolsa de la manera más tradicional ya que tendrá sus propias peculiaridades, pero lo hará en la mayor plaza bursátil de la tecnología: el Nasdaq 100, en Nueva York.

Spotify, en su ‘Día del Inversor, anunciaba que las acciones se realizarán a través de una novedosa de “lista directa” en la que la compañía venderá directamente los títulos a los buscadores de acciones y no a través de una oferta pública inicial en el que grandes inversores tienen opciones preferenciales. De esta manera, según la plataforma, será el mercado quien ponga el precio de las acciones. Además, esta cotización directa supondrá que no se emitirán nuevas acciones para ofrecer al mercado, como en la mayoría de las salidas a bolsa.

En este sentido, Salvador Alves, analista de Orey iTrade asegura que las acciones tecnológicas están bajo presión debido al riesgo con la privacidad de datos de Facebook que podría llevar a una mayor regulación, así como por los recientes acontecimientos con coches autónomos que llevaron a una parada de las pruebas en curso en los Estados Unidos. No obstante, Spotify no opera vehículos autónomos y tiene información limitada sobre el usuario (sólo sobre sus preferencias musicales) por lo que estas turbulencias no deben afectar a la empresa de streaming”.

Spotify también quiere que el debut en el parqué sea diferente. No comenzará a cotizar en la apertura, tal y como suele ocurrir en el Nasdaq. La marca quiere guardar el secreto y también su forma de hacer pública su salida a bolsa. No habrá sonido de campana en Wall Street y la plataforma en streaming prepara una manera diferente de aparecer en escena.

Lo que se espera de las acciones

En este contexto, según las cifras que manejan los analistas, e incluso Spotify, las acciones podrían moverse entre los 96 y los 150 dólares. Precisamente, por la manera en la que se van a negociar, la inestabilidad en las primeras jornadas será la tónica general. “siempre podemos esperar una cierta volatilidad en los primeros días de negociación, como fue el caso de Dropbox. En el caso de Spotify, por ser una salida a modo “cotización directa”, los niveles de riesgo y volatilidad pueden ser superiores”, señala Alves.

Por tanto, la compañía alcanzaría un valor total de unos 26.500 millones de dólares (21.000 millones de euros), cifras algo superiores a las que en un primer momento esperaba Spotify, allá por el mes de febrero.

Spotify se ahoga en sus pérdidas

La salida a bolsa de Spotify viene marcada por su sangría en sus cuentas. En la última presentación de resultados, la plataforma de música en streaming registró pérdidas por importe neto atribuido de 1.235 millones de dólares (1.012 millones de euros) de 2017, frente a las pérdidas de 539 millones de dólares (441 millones de euros) correspondientes a 2016, mientras que sus ingresos sumaron 4.090 millones de dólares (3.352 millones de euros), un 38,5% más que el año anterior.

A pesar de las más que cuestionables cifras anuales, lo que es innegable es que es líder absoluto de su target. En la actualidad, Spotify está en 65 países y tiene más de 150 millones de usuarios. Eso sí, ni siquiera la mitad pasa por caja para ser premium. Tan sólo 70 millones deciden pagar religiosamente la suscripción, aunque año a año crecen éstos últimos. Aún así le permite estar a años de luz de Apple Music (36 millones) o Amazon Music, que tiene un total de 15 millones.

En este sentido, el creciente número de usuarios premium es una buena noticia para Spotify. “Un factor positivo es que la cantidad de usuarios que renuncian a la suscripción premium ha disminuido con los paquetes de familia y de estudiante, con la consecuencia de la reducción de los ingresos medios por usuario, debido a que estas cuentas tienen un coste más bajo para los usuarios”, indica el analista de Orey iTrade.

Pero Spotify también tendrá que vigilar dos aspectos: uno de ellos, los derechos de autor y más aún cuando recientemente se conocía el interés de Sony por EMI para crear una plataforma. El otro, es YouTube; la compañía que gestiona los vídeos de la plataforma no para de crecer y su gratuidad es un filón para los usuarios de música online.

De acuerdo con el documento que ha registrado Spotify en la bolsa de Nueva York, la firma propone "reimaginar la industria musical y permitir a artistas y consumidores de beneficiarse de la transformación digital del sector”. Además, la compañía tiene como objetivo "desbloquear el potencial de la creatividad humana dando a un millón de artistas la oportunidad de vivir de su arte y a miles de millones de admiradores la oportunidad de disfrutar e inspirarse de estos creadores".