Michael O'Leary, el consejero delegado de Ryanair durante la rueda de prensa celebrada en Madrid.

Michael O'Leary, el consejero delegado de Ryanair durante la rueda de prensa celebrada en Madrid.

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Ryanair se encara con el sindicato de pilotos: "Las acciones legales fracasarán"

El CEO de Ryanair, Michael O'Leary, acusa a Sepla de bloquear la votación para el aumento salarial de los pilotos en España. Desde el sindicato piden a la aerolínea contratos españoles y el fin de los 'falsos autónomos'.

Tras apagar el 'incendio' con sus pilotos en Reino Unido, Ryanair lidia ahora con el malestar en sus filas españolas. El consejero delegado de la irlandesa, Michael O'Leary, ha aprovechado una rueda de prensa celebrada en Madrid este martes para cargar contra el Sindicato Español de Pilotos (Sepla).

Les ha acusado de bloquear el 20% de aumento salarial que la aerolínea ha propuesto en todas sus bases, al no permitir que sus afiliados voten la medida. Desde el sindicato, sin embargo, denuncian que no es una "subida real" y que está condicionada a unos bonus de productividad que marca la aerolínea. 

"Deberían permitir que los pilotos voten sobre la subida salarial del 20%", ha dicho O'Leary. Según el ejecutivo, el 80% de sus pilotos en Reino Unido ya han votado a favor de la subida. Si en España se lograra un acuerdo antes del día 15 de este mes, los 800 pilotos que tiene en el país "podrían tener la subida en sus siguientes nóminas". 

El CEO de Ryanair no ha dudado mandar este recado al sindicato, que recientemente comunicó que interpondrá dos demandas ante la Audiencia Nacional contra la aerolínea para hacer valer los derechos de los pilotos españoles. "Las acciones legales que ha anunciado Sepla fracasarán. Y tardarán meses o años en resolverse", ha dicho O'Leary. "Si quieren que nos veamos en los tribunales, nos veremos en los tribunales".

Desde Sepla señalan a EL ESPAÑOL, que ese alza salarial es, precisamente, lo único que sacaron en claro de la reunión mantenida en enero, y denuncian que la aerolínea no haya dado "ningún paso en firme" para cumplir con su promesa de reconocerles como representantes de los pilotos. 

Negociación rota con Sepla

En esta primera toma de contacto, que tuvo lugar el pasado 15 de enero, la aerolínea informó de que querían "aplicar esta subida de un 20% que no es exactamente de esa cantidad", señalan fuentes sindicales. El aumento, aseguran desde Ryanair, no está condicionado como defienden desde el sindicato. 

"Nosotros pedimos que todos los contratos sean españoles y todos los pilotos estén en plantilla. Accedimos a realizar la votación sobre esta subida salarial a través del Sepla, pero pedimos a cambio que se retirara de la propuesta, por un lado, la cláusula de sumisión a la legislación irlandesa y, por otro, que eliminaran la figura de ERC", agregan.

La ERC es un representante de los trabajadores que designa directamente la aerolínea y que actúa como interlocutor para las negociaciones, la forma en que Ryanair ha trabajado a lo largo de sus tres décadas de andadura. Desde Sepla se oponen firmemente a esta figura por considerar que no es una figura que defienda los intereses de los trabajadores y, por tanto, manifiestamente antisindical.

"Además de estas dos condiciones para la votación, pedimos un censo de todos sus pilotos en España. Días después, recibimos un email de la empresa y ni habían quitado esas dos cláusulas ni nos enviaban el censo", indican desde el sindicato.

En estas circunstancias, "entendiendo que había mala fe por su parte en estas negociaciones", Sepla se marcó el 26 de enero como fecha límite para que Ryanair cambiara su postura. La irlandesa no lo hizo y, hasta el momento, las conversaciones están en punto muerto. Pero el sindicato no se ha quedado con las manos cruzadas estos días y prepara ya dos demandas que interpondrá ante la Audiencia Nacional. 

La primera demanda, en la que buscarán que la justicia española defina qué legislación debe regir los contratos con la irlandesa, entrará a la Audiencia a finales de febrero.

Los pilotos de Ryanair quieren que sus contratos se rijan por la legislación española y "pagar los impuestos en el país, en lugar de en Irlanda", comentan fuentes sindicales apuntando además la existencia de cláusulas en sus contratos que no respetarían la legislación nacional. Respecto a este aspecto, O'Leary ha afirmado que los contratos son totalmente legales y que los tribunales españoles ya han respaldado su posición

La segunda demanda se dirige a la controvertida figura del 'falso autónomo', que en las filas de la aerolínea se conoce como 'contractor'. El sindicato defiende que estos contratos son fraudulentos e ilegales y reclama que todos los pilotos sean contratados directamente por la aerolínea para "tener los mismos derechos". 

Actualmente, Ryanair cuenta con unos 800 pilotos en España, la mitad de ellos contratados de forma directa según ha dicho el propio O'Leary. "Es algo legal, muchos de los pilotos prefieren estar bajo esta modalidad para tener más movilidad", ha indicado el CEO de Ryanair.

Según Sepla, afiliados al sindicato hay unos 500 y la mitad de ellos bajo la figura de 'contractor'. Estos trabajadores "no son reconocidos por la compañía ni como empleados de la misma ni como miembros de la representación sindical, algo inasumible", señala Sepla.

Según indicó la aerolínea cuando publicó los resultados de su tercer trimestre fiscal, este incremento salarial elevará sus costes en 100 millones de euros durante los próximos 12 meses. Aun así, O'Leary ha afirmado que no subirán las tarifas. "Habrá que sacar los ingresos de otro lado", ha sentenciado. Además, el ejecutivo ha confirmado que la mejora salarial se extenderá a la tripulación de cabina, colectivo con el que ya están negociando.

Reconocimiento del sindicato

El CEO de Ryanair ha tratado de desligar esta medida de la otra negociación que están realizando con sus pilotos españoles: el propio reconocimiento del sindicato como interlocutor como han hecho con el británico Balpa.

La irlandesa se comprometió el pasado mes de diciembre a reconocer a los representantes sindicales de sus pilotos en los distintos mercados en que opera como medida de urgencia para evitar las huelgas con que amenazaban días antes de la campaña de Navidad.

La 'low cost' no se podía arriesgar a enfrentar otra oleada de cancelaciones como la que provocó su error en la planificación de las vacaciones de los pilotos a comienzos de otoño y que le llevó a cancelar más de 20.000 vuelos