Algunos conductores y ocupantes de coches se quedaron sin gasolina o sin batería

Algunos conductores y ocupantes de coches se quedaron sin gasolina o sin batería Efe

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Tras la tormenta llegan las reclamaciones contra la concesionaria de la AP-6

Una sentencia avala la posibilidad de exigir reclamación por daños morales y emergentes. 

Miles de personas han pasado casi 20 horas atrapados por la nieve en la AP-6. El retorno dorado tras los reyes magos se tornaba en pesadilla por el temporal de nieve que azota la mitad norte de la Península. Con la ayuda de la Unidad Militar de Emergencias (UME) han conseguido salir de la ratonera y llegar a sus destinos, así que ahora es momento de empezar a exigir responsabilidades. 

Más allá de las políticas, de las que ya se ocupan el PSOE, Podemos y Ciudadanos, toca también la de los usuarios. Los miles de viajeros que, tras pasar por un peaje, se adentraron en una larga noche. Así que muchos de ellos se plantean ya reclamar y exigir compensaciones por lo ocurrido durante la pasada madrugada.

Entre ellos se encuentra el abogado Antonio Rodríguez quien tardó más de quince horas en llegar desde Madrid hasta Zamora. A su juicio, lo sucedido tiene base suficiente como para reclamar a la Iberpistas (la concesionaria de la AP6) “daños morales” y también “daños emergentes”.

Existen precedentes 

En el primer caso se trata de una reclamación por las molestias ocasionadas al quedar atrapados en la nieve. El propio Rodríguez recuerda que ya existe un precedente con las nevadas de febrero del año 2004, en las que 4.000 personas quedaron atrapadas en la AP-1. En aquel entonces los afectados percibieron, tras sentencia de la Audiencia Provincial de Burgos 150 euros por vehículo que tuvo que abonar Europistas, que era la empresa encargada de la carretera.

Ahora bien, recuerda que habrá que estudiar las similitudes y las diferencias antes de llevar a cabo la reclamación de cantidad concreta. Para el letrado, en este caso, Iberpistas no cumplió con sus obligaciones ya que “en ningún momento indicaron que había condiciones meteorológicas tan adversas, tan sólo que las máquinas estaban esparciendo sal. ¿No deberían haberlo avisado antes de entrar en una vía de alta capacidad?”, afirma. 

“Visto desde dentro, creo que no había un plan invernal concreto para la vía, y esto ha hecho que no se adoptaran medidas ni por la concesionaria ni por Fomento”, relata. Pero es que, por si fuera poco, Rodríguez repite en estas lides. Recuerda cómo hace 15 años, en nochevieja, quedó atrapado en el mismo punto pero en sentido contrario. “¿No se ha mejorado en este aspecto”, se pregunta.

Al margen de los daños morales, el abogado explica que todos aquellos que se vieron afectados pueden reclamar también daños emergentes. Es decir, por el perjuicio económico que pueda haber tenido una persona por haber quedado atrapada en la nieve. Billetes de avión o autobús, reuniones, contratos, o cualquier otro daño económico que se pueda probar.

Rodríguez, por ahora, trata de olvidar y descansar tras el viaje; pero en los próximos días se pondrá manos a la obra para reclamar a Iberpistas las cantidades que considera que le corresponden. Y alienta para que el resto de los usuarios de la vía hagan lo propio.

“Ninguno de los que viajamos ayer estábamos en la carretera por gusto; si salimos es porque no nos quedaba más remedio o nos fiamos de las recomendaciones de la DGT y de la concesionaria de la vía”, explica enfadado al ver los comentarios en las redes sociales de quienes critican quienes ayer decidieron viajar por carretera.

Una mala experiencia que, sin embargo, tiene algo positivo: “La solidaridad que surge entre las personas que estábamos atrapadas. Todos nos ayudábamos unos a otros cada vez que había una mínima posibilidad de salir; y eso es algo bonito”, sentencia.