Hace 19 años los Patriots escogieron en sexta ronda del draft a un quaterback llamado Tom Brady. Nadie imaginaba que aquel chico californiano llegaría a ser no solo una leyenda de la NFL, sino a ser comparado con Michael Jordan y Muhammad Ali como el mejor deportista de todos los tiempos. [Narración y estadísticas: Rams 3-13 Patriots]

Los Patriots se impusieron en la 53ª Super Bowl a los Rams con un marcador de 3-13. En una final muy defensiva y en la que los ataques no tuvieron su noche, un touchdown de Michel sirvió en el último cuarto para sentenciar el partido.

La gran decepción fue el joven quaterback de los Rams, Jared Goff. A sus 24 años pagó su inexperiencia y estuvo a un nivel muy lejano del que ha mostrado el resto de la campaña. Tampoco fue la noche de Brady, aunque 'El señor de los anillos' apareció en los momentos oportunos para contactar con Edelman y Gronkowski

Solo un touchdown en un encuentro en el que un field goal de Gostkowski sirvió para que los Patriots llegaran con ventaja de 0-3 al descanso. Los de Belichick perdonaron una y otra vez, pero los Rams de Goff fallaban hasta siete drives entre el final del segundo cuarto y el comienzo del tercero. 

Todo pudo cambiar si el equipo de Los Ángeles llega a convertir un touchdown que Cooks rozó y que Jason McCourty impidió de forma casi milagrosa. Empataron con un field goal de Zuerlein que dejaba todo por decidir para los 15 minutos del último cuarto. 

En la zona en la que mejor se mueven los Patriots y Brady, el quaterback encontró a Edelman, el MVP del partido gracias a sus 141 yardas de carrera, y Gronkowski. Sony Michel fue el encargado de convertir el touchdown y Gostkowski no falló el punto extra.

Los Patriots ya rozaban el anillo y lo confirmaron con el pase interceptado de Gilmore a Goff, que cerró así una noche para olvidar.  En una carrera contrareloj y con Belichick controlando el tiempo, un nuevo field goal de Gostkowski cerró la final. 

Con este sexto título de la NFL, los Patriots igualan a los Steelers como equipo más laureado. La dinastía de Belichick y Brady continúa. Todo comenzó en aquella Super Bowl de 2001 contra los Rams, que por aquel entonces tenían su sede en San Luis. 

La inmortalidad existe y Brady presume de ella: 41 años, 9 Super Bowl y 6 anillos de la NFL. Simplemente, inexplicable. El quaterback sigue retando, y ganando, a las leyes físicas. En Atlanta, en el Mercedes-Benz ante 77.000 espectadores, no fue el gran protagonista en la final con menos puntos de la historia, aunque sí el líder de la mayor dinastía del fútbol americano. 

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