Fernando Alonso tiene motivos para pensar que sus sensaciones a bordo del McLaren han mejorado lo suyo de unos meses a esta parte. Al menos, en carrera: ahí está su sexta posición en la clasificación de pilotos del Mundial de Fórmula 1 (un quinto puesto y tres séptimos) para corroborarlo. Además, su reciente triunfo (primero desde 2013) en las Seis Horas de Spa del Mundial de Resistencia, nada más debutar, ha contribuido a que la sonrisa brille en el rostro del asturiano. Y, sin embargo, hay algo que todavía se le resiste esta temporada. Y que quizá apremia más que volver a los podios del Gran CircoHasta puede que resulte fundamental para conseguirlo: hacerlo bien en las clasificaciones.

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Montmeló también es el circuito de la esperanza de cara a empezar a rendir mejor los sábados. Hasta la fecha, Alonso no ha logrado entrar en ninguna de las últimas rondas de clasificación (Q3) de este curso. Cayó eliminado en la Q2 durante todos los Grandes Premios anteriores al de España. Con una undécima posición en la salida de Australia como resultado más satisfactorio. El español ya ha superado lo logrado a efectos clasificatorios a estas alturas de la temporada en 2017, pero eso no es suficiente. Ganar puestos de cara al domingo es necesario para aspirar a cotas más altas.

En la escudería británica no pueden fiarlo todo a la capacidad innata de Alonso para remontar en las carreras. O no deberían hacerlo. De momento, lo que sucede en la práctica es que los deberes se dejan casi en su totalidad para el día más importante de cada Gran Premio. Escudándose en que el rendimiento del McLaren a una vuelta es mucho peor que a unas cuantas, no ha habido evolución de ningún tipo en las clasificaciones. Ni para Fernando ni para su compañero Stoffel Vandoorne (duodécimo puesto, también en Melbourne, como mejor posición de salida).

El problema no es tal en unos entrenamientos libres que sí han dado ciertas alegrías a Alonso. Sin ir más lejos, quedó sexto en la primera sesión hábil del Gran Premio de España este viernes (aunque por la tarde fue duodécimo). Cuando ha podido jugárselo todo a unas cuantas vueltas y no buscar tiempo a toda costa, el bicampeón del mundo ha logrado colar su monoplaza entre los diez mejores en alguna ocasión. Y es un buen momento para que su rendimiento en la clasificación vaya a más.

Se espera que las mejoras del McLaren en Barcelona surtan efecto. JUAN MEDINA Reuters

En Woking esperaban como agua de mayo la carrera de Barcelona. La cantidad de mejoras introducidas en el coche así lo atestiguan: un morro espectacular y cambios en alerones, deflectores, laterales, fondo, borde trasero y ventilación de los frenos. ¿Hay motivos para el optimismo? Lo cierto es que los libres del viernes (al menos, los primeros) sí han dado pie a soñar con una hipotética presencia de Alonso en la Q3 del sábado. Sobre todo, por el mayor agarre que nota en su bólido.

Aun así, los precedentes son los que son. Y la duda de los aficionados es evidente: ¿por qué el ovetense no consigue salir en una de las diez primeras posiciones ningún fin de semana? Tiene mucho (o casi todo) que ver con el mapa de motor de su McLaren. Para dejarnos de tecnicismos, la configuración de su motor. Porque la que se usa en la clasificación es completamente distinta a la que luego se emplea en carrera.

No, Alonso no tiene 'botones mágicos' como esos a los que tanto rédito saca Mercedes a la hora de conseguir poles. La estrategia para los sábados es más conservadora que agresiva en el caso de su equipo. Habrá que ver qué sucede, en general, si a partir de 2021 se usa la misma configuración de motor para la totalidad de un Gran Premio. Es el deseo de la FIA. Hasta que este se cumpla, escuderías como McLaren priorizan alcanzar su techo competitivo los domingos, a la hora de la verdad.

Esto significa que los sábados son dejados un tanto de lado por la formación. Eso sí, hasta cierto punto. La ecuación es sencilla: a mejor puesto en la salida, mayores posibilidades de tener a tiro un buen resultado. En McLaren lo saben. Y, a pesar de lo mal que se han dado las clasificaciones por el momento, hay voluntad de mejoría. Puede que menor que en lo que respecta a las carreras, pero existe. Por eso, empezar a ver la luz al final del túnel en España a este respecto sería una buena noticia.