A pesar de la crisis del coronavirus, la Fórmula 1 tendrá cambios en este 2021. No todos los esperados con la renovación de la normativa que se llevará a cabo en 2022, pero sí que se abrirán dos principales horizontes gracias a dos cambios de marcas. Alpine llega al 'Gran Circo', donde Aston Martin también se estrenará después de haber competido en otros célebres campeonatos como el de resistencia. Además, ambas llegan con un proyecto ambicioso detrás.

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Este lunes la organización hacía oficial el reparto de ingresos y, a pesar de las dificultades, ha conseguido que esta cantidad de dinero no sea muy inferior a la de otros años. De hecho, es la misma cifra que la temporada pasada, aunque el dinero ha estado más repartido provocando que algunos equipos se hayan visto perjudicados. En el caso de los dos protagonistas, los antiguos Renault y Racing Point se han llevado casi la misma cantidad: 97 y 100 millones de los 1.005 millones de dólares repartidos.

Y es que, sobre todo en el caso de la escudería que lidera Lawrence Stroll, los resultados deportivos obtenidos han sido bastante satisfactorios. Sergio 'Checo' Pérez terminó su etapa en este equipo con el triunfo en Sakhir, el primero tanto de su carrera como de Racing Point. En el otro lado, Daniel Ricciardo también ha puesto punto y final a su trayectoria con la marca francesa con varios podios, cuando había apostado con Cyril Abiteboul que los dos se harían un tatuaje simplemente con que consiguiera uno.

Ahora, el jefe de equipo francés cambiará el amarillo por el azul de Alpine para inmiscuirse en un proyecto con vistas sobre todo a 2022. En Aston Martin también esperan con ganas esa fecha en la que las fuerzas se pretenden igualar con el cambio de normativa. Las dos escuadras se han reforzado con campeones del mundo para hacer la transición lo más plácida posible y que, llegada la fecha, puedan dar un golpe en la mesa como en su día lo hizo Mercedes con la revolución eléctrica.

Llega Alpine

Renault ya no será el nombre de pila de la marca que representa a Francia en el mundial. Después de que Fernando Alonso diera el mejor momento de la vida de esta empresa en el mundo competitivo con los dos campeonatos del mundo de 2005 y 2006, el apelativo de la marca del rombo desaparecerá de la Fórmula 1 en parte. Seguirá siendo el proovedor del motor que porte esta nueva obra de ingeniería que tratará de llevar el piloto español a lo más alto de nuevo.

Fernando Alonso regresa a la Fórmula 1 y seguramente será con el azul de vuelta a este coche, ya que esta filial del gran grupo automovilístico galo acostumbra a utilizarlo en otros campeonatos en los que sí participa. El asturiano, después de sus aventuras en el Mundial de Resistencia y el Rally Dakar, regresa al que siempre fue su campeonato. La unión Renault - Alonso suele ser sinónimo de éxitos. A sus 39 años, 40 en julio, sigue haciendo esto posible.

La foto con la que Alpine F1 daba la bienvenida al 2021

Desde su creación, Alpine se ha denominado como la parte competitiva del rombo más famoso del mundo de los coches. Todo comenzó cuando en 1950 vieron potencial a un Renault 4 CV para competir en pruebas de rallis. Este coche se convertiría en el Alpine A106, dándole este nombre a la filial por sus triunfos en las carreras de los Alpes. Entonces llegaría el paso a las 24 Horas de Le Mans, donde conseguirían varios éxitos. En 2012, tras un largo parón, la marca llegaría al Mundial de Resistencia a la que volverán en 2021.

Han desarrollado los vehículos más competitivos de su historia y, ahora, se abren a el campeonato con más carisma. Ese A106 con el que empezó todo, el A110 con el que triunfarían en los rallis, el A442 y el A442B con los que se inmiscuirían en el mundo 'Endurance' y lograrían todos sus éxitos, dejarían su lugar a Renault Sport, que se centró en el mundo de la Fórmula 1. Ahora, Alpine volverá a relanzarse vinculando su nombre con el 'Gran Circo', aunque cabe reseñar que tienen varias pruebas con el apoyo de FIA que también utilizan sus modelos.

La saga Aston Martin

Después de volar en Le Mans y de otras experiencias en campeonatos de coches, la marca de coches más vinculada a la saga de James Bond que a la alta competición ha dado el salto a la Fórmula 1. Todo gracias a que Lawrence Stroll, este multimillonario canadiense que primero compró en 2018 el equipo de F1 y en 2020 se hizo con una parte importante del accionariado de Aston Martin, se ha volcado con la competición, además de darle a su hijo, Lance, un asiento.

Si bien es cierto que fue patrocinador de Red Bull en la última década y que en los años 50 tuvieron varios intentos por colarse en los inicios de este mundial, será en este 2021 cuando el equipo del logo alado rodará de forma completa por primera vez en el 'Gran Circo'. El Aston Martin DBR4 rodó en 1959 y 1960 pero no en todos los Grandes Premios ya que, por ejemplo, se saltaron un para poder estar en Le Mans y ganar la prueba. Ahora, regresan al Mundial; eso sí, movidos por un motor Mercedes.

Para conseguir éxitos se han puesto en manos de un Sebastian Vettel que quiere reivindicar su posición de gran campeón. "Fue más una cuestión de curiosidad. Estoy muy entusiasmado con el proyecto y no veo la hora de empezar a trabajar activamente. Nadie te puede dar garantías, pero el término curiosidad ya contiene mucha energía positiva y confío en eso", explicaba sobre lo que siente tras llegar a Aston Martin. En su temporada número 15, el alemán necesitaba nuevos retos; llevar a este icono en lo automovilístico a tener un futuro en la Fórmula 1 lo es.

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