Marc Márquez ha concedido una entrevista con EFE en la previa de la que será su séptima temporada en MotoGP. El piloto catalán, campeón de los tres últimos mundiales, dice no sentirse invencible. Cuando sí lo pensó fue en 2015, cuando había ganado sus dos primeros años y fue el año en el que quedó tercero. 

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Acerca de este sentimiento, Márquez dice que tuvo su lección en 2015. "Llegué tras ganar en 125 (actual Moto3), Moto2, el primer y segundo año en MotoGP... llegó 2015 y me sentía invencible. Sentí que no me podían ganar ni una carrera y al final me ganaron más de una carrera y me caí muchas veces".

En aquella temporada el piloto abandonó en seis carreras, las mismas que no ha terminado sumando los tres años posteriores. "Ahí maduré y aprendí que no se puede ganar cada carrera, que lo importante es ganar el campeonato", afirmó. "2017 también me dio una lección en cuanto a que estamos en MotoGP y que todos van muy rápido. Nadie contaba con Dovizioso y al final me puso las cosas muy difíciles hasta la ultima carrera", explicó.

"Mi ADN es el de arriesgar, el de dar el cien por cien"

Ante la pregunta de si prefiere ganar cinco carreras y abandonar cinco o si prefiere quedar cuarto en diez, Marc Márquez responde entre risas que "tendría que mirar en la calculadora, pero si son más o menos lo mismo prefiero ganar cinco carreras". 

"El ADN es uno, mi ADN es el de arriesgar, el de dar el cien por cien y el de si puedo ganar, por la mínima opción que haya, lo voy a intentar. Lo que pasa es que en 2015 intentaba ganar cuando no había opción, ahí maduré y asumí que es un campeonato, que es muy largo, que no es cada carrera a vida o muerte, todo o nada", comentó. Márquez dice que su ADN "tira hacia un lado" pero que lo intenta "autocontrolar" escuchando a su entorno. 

Habló también sobre por qué no lleva ningún tatuaje y reconoce que estuvo a punto de caer en la tentación, pero "fue en el boom ese de los futbolistas de tatuarse todo el brazo, toda la pierna...y aborrecí los tatuajes". Aún así, no cierra la puerta y dice que vive el momento: "No sé lo que va a pasar mañana y no quiero vivir el pasado, se vive el presente y eso lo tengo muy interiorizado". 

Lo que sí curte la piel de Marc Márquez son cicatrices, que él mismo define como "tatuajes que no desearía tener". "Los de cicatrices, caídas, quirófanos...son malos recuerdos", aunque saca el lado positivo al decir que de todas ellas "sales reforzado, sobre todo mentalmente". "Te hace valorar más lo que estás haciendo, disfrutarlo más, porque ves que estás en una moto a 350 kilómetros por hora y puede pasar de todo", comentó.

No se plantea cambiar su '93' por el dorsal '1'

Con respecto a su característico dorsal, Márquez dice que es "de las típicas personas que piensan que cuando algo no funciona no toques nada" y reconoce que con su número es "un poco supersticioso". "No voy a negar que ha habido charlas con mi gente" acerca de cambiarlo y dice que no sabe "si lo hará algún año, pero de momento no".

Marc Márquez, la temporada pasada Manuel Bruque Agencia EFE

"Llevar el '1' es mucha responsabilidad, mucha presión, y el '93' lo llevo desde los 11 años y me ha dado mucha suerte", afirmó. Sin ninguna manía clara, Marc Márquez dice que tiene sus "cositas": "Yo cuando hago la maleta en casa lo primero que entran son los calzoncillos azules para los entrenamientos del viernes y del sábado, pero diferentes y limpios claro, y los rojos para la carrera".

"Psicológicamente lo mejor que tengo es mi entorno"

Marc Márquez reconoce que nunca ha necesitado la ayuda de un psicólogo y dice que "mi mejor ayuda son los míos". "Psicológicamente lo mejor que tengo es mi entorno, mi equipo de toda la vida. Ir a las carreras y poder estar entre amigos dentro del equipo, tener un ambiente muy familiar dentro del box; esto es el mejor psicólogo para cualquier deportista. Tener una estabilidad tanto personal como profesional", apuntó el catalán.

Márquez celebra una victoria con su equipo. Efe

El piloto se define como "alegre" y dice que le gusta divertirse y sacar la diversión a cada momento. Por ello fue preguntado acerca de si percibe que da buena imagen a la gente, a lo que respondió de manera sensata que ha aprendido "que a todo el mundo no le vas a gustar, y esto ha hecho que me olvide de la opinión de la gente". 

Aún así, matiza sus palabras, pues dice que "está claro que es importante, pero hay que ser uno mismo. Si tienes que decir algo, lo dices, y si tienes que callarte algo, te lo callas". "En lo personal soy así y difícilmente me van a cambiar. Y en lo deportivo no se me puede tachar de nada, porque siempre he dado el cien por cien; mi vida es la moto", concluyó Marc Márquez

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