La inglesa Melissa Reid, ganadora de seis títulos profesionales, ha afirmado en una entrevista con el diario británico The Independent que la desigualdad entre el golf masculino y el femenino no solo no se está reduciendo, sino que "va a peor".

Noticias relacionadas

"Si soy totalmente sincera, creo que va a peor", afirmó. La jugadora de 31 años explicó lo que le sucedió al llamar y preguntar a un fabricante de material por las dos maderas que mejor se adaptan a su juego. Me dijeron: "No apoyamos el golf femenino".

Otra compañía a la que Reid pidió un juego de hierros le aseguró, según afirmó, que solo apoya a los hombres en los circuitos Europeo y Challenge.

La golfista Mel Reid. Foto Instagram: (@melreidgolf)

En la entrevista también revela que la surcoreana Park Inbee, ganadora de siete grandes y campeona olímpica en Río 2016, pidió a un fabricante que factura 400 millones de libras esterlinas que le enviara una madera 3 de repuesto. Le dijeron a la jugadora que pasó más de 100 semanas en el puesto de número 1 del mundo que tenía que comprar el palo al menos a precio de coste. "Y es toda una número uno mundial. La gente no tiene idea de que esto está pasando. Es una broma absoluta", agrega.

"Imagínate que eso le pasa al mejor jugador del mundo. Entiendo que los premios económicos nunca serán los mismos. Entiendo el valor del producto. Pero dos de las compañías más grandes abiertamente no apoyan al golf femenino. La gente no sabe lo que tienen que pelear las jugadoras de la LPGA sólo para conseguir material", afirma la inglesa.

Su trayectoria profesional

Mel Reid ocupa actualmente el puesto 276 en el ránking mundial femenino y juega regularmente en el Ladies European Tour. Sus seis títulos profesionales los logró en el Abierto de Turquía de 2010 y 2015, el Deloitte Ladies Open y el Abierto de España de 2011, el Masters de Praga de 2012 y el Oates Victorian Open de 2017. Llegó a ser novena en el Open Británico de 2015, su mejor resultado en un 'major'.

[Más información: El impresionante cabreo de Sergio García al intentar salir de un búnker]